Oracle volvió a superar las proyecciones de los analistas en su unidad de computación en la nube, en medio de la ejecución de grandes proyectos de datacenters orientados a inteligencia artificial para clientes como OpenAI y otros actores del sector.
La división de infraestructura en la nube facturó 7.400 millones de dólares en el trimestre, un incremento del 121% frente al mismo periodo del año anterior y por encima de los 7.190 millones que estimaban los analistas consultados por Bloomberg. Este desempeño consolidó al segmento como el foco principal de atención de Wall Street, dada la magnitud de las inversiones en centros de datos y la velocidad de su despliegue. En el periodo, Oracle agregó 850 megavatios de capacidad de centro de datos, resaltando el ritmo de expansión de su infraestructura para IA.
En el conjunto del grupo, los ingresos totales ascendieron a 19.300 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 30% interanual. La ganancia por acción, excluyendo ciertos elementos, fue de 1,92 dólares, superando el consenso de 1,75 dólares por acción que esperaban los analistas.
La compañía también informó haber culminado un plan previamente anunciado para vender acciones por un valor total de 20.000 millones de dólares de forma periódica a precios de mercado. De cara a la presentación de resultados, algunos analistas cuestionaron el timing de esa operación.
Las acciones de Oracle subieron alrededor de un 4% en operaciones posteriores al cierre, tras terminar la jornada en 152,94 dólares en Nueva York. El valor había caído un 38% desde su máximo anual registrado el 1 de junio.
Entre las innovaciones anunciadas, Oracle presentó Base Database Cloud@Customer, una solución híbrida destinada a gestionar inteligencia artificial y datos críticos dentro de entornos corporativos. La propuesta apunta a ejecutar y administrar estas capacidades sin abandonar la infraestructura del cliente.



