Una alerta originada por una charla mantenida con la inteligencia artificial ChatGPT permitió a la Policía Federal Argentina frustrar el proyecto de un joven de 15 años, residente en Quilmes, de ejecutar un ataque en su colegio con asesoramiento de IA. A diferencia de otros casos, en este expediente se halló material específico en el domicilio del chico que ya forma parte de la causa: indicios de entrenamiento y preparación vinculados al plan.

La investigación se activó el 19 de agosto a partir de una comunicación enviada por el Agregado Jurídico de la Embajada de Estados Unidos en Argentina, vinculada a un usuario de Gmail que habría dialogado con ChatGPT sobre la posibilidad de realizar un tiroteo en una escuela. En las conversaciones, el menor también manifestaba interés por adquirir vestimenta adecuada y cuchillos tácticos, y se indicaba a sí mismo como menor de edad.

Con esos indicios se activó un protocolo que derivó el aviso primero al FBI y luego a la Policía Federal Argentina. Según explicó Alejandro de Mena, auxiliar letrado de la Fiscalía Penal Juvenil N° 1 de Quilmes, la investigación buscó determinar qué llevaba al menor a preguntar a la IA sobre los requisitos para atentar contra una escuela y sus alumnos.

En una entrevista con Radio Mitre, el funcionario aclaró que el caso está bajo estricto secretismo por tratarse de un menor. Añadió que, a partir de la dirección IP de la conexión, se pudo rastrear el origen de la búsqueda hasta la zona de Quilmes, y que se realizó un operativo de oficio.

Desde el FBI se notificó al país y se emitieron las primeras directivas para continuar la pesquisa. Las tareas de campo incluyeron análisis de fuentes abiertas, revisión de redes sociales y vigilancia en la vivienda señalada.

Entre las acciones de la pesquisa se destacaron varias consultas a la IA y conversaciones con personas en el exterior vinculadas al plan. La brecha temporal entre el alerta estadounidense y el allanamiento fue de apenas ocho días. El 28 de agosto, un grupo de agentes ingresó a la casa para realizar la requisa. Según De Mena, fue positivo porque se consiguió una foto del menor probándose máscaras, entre otros indicios.

En el operativo se localizaron y secuestraron, entre otros elementos, dos teléfonos celulares, dos pares de guantes tácticos, un gorro tipo piluso camuflado militar y una balaclava con diseño de calavera, junto a otros objetos relacionados con la investigación.