En los últimos tiempos, Marvel convirtió a sus personajes en iconos de la cultura popular, destacándose en cine y videojuegos. Vengadores y Spider-Man fueron protagonistas clave de esa expansión. Ahora llega uno de los grandes lanzamientos esperados: Wolverine, el X‑Men más célebre, en una entrega que se propone ser menos pulida y más cruda.

Tras medio decenio de espera, el estudio responsable de Marvel’s Spider-Man abandona temporalmente la ciudad simulada entre rascacielos para empuñar las garras de adamantium, activar su regeneración y explotar sentidos animales, junto a una violencia notablemente más explícita.

Existe una diferencia sustancial entre guiar a Spider-Man y hacerlo con Wolverine. Mientras Peter Parker busca detener a los rivales, Logan parece atravesarlos. Esa distinción es central para Marvel’s Wolverine, la nueva gran producción de Insomniac Games para PlayStation 5.

El juego no se limita a encajar otro superhéroe en el molde del arácnido; se propone explorar aquello que ha convertido a Wolverine en uno de los personajes más populares de Marvel: la lucha interna entre su humanidad y su bestia interior.

La historia se sitúa dentro del mismo universo creado por Insomniac para Spider-Man, pero Wolverine lidera una aventura independiente y con un tono más adulto. En este mundo, los mutantes siguen sin ser plenamente aceptados y quedan expuestos a la persecución de desconocidos. Entre los antagonistas figura Bolivar Trask, titular de Industrias Trask y creador de los Centinelas.

Logan regresa tras tres años apartado de Team X cuando una crisis lo empuja a actuar. Este grupo apareció hace décadas gracias a Nathaniel Essex para proteger a los mutantes frente a la amenaza de Trask, que defiende la superioridad humana; los fans lo conocen como Mister Sinister, uno de los villanos emblemáticos de la saga.

La elección de estos nombres no parece casual para quienes siguen los cómics, más allá de las adaptaciones fílmicas. En el juego, sin embargo, estas licencias se reinterpreta para construir un universo propio de Marvel realizado por Insomniac.

Además, el juego altera partes del pasado de Logan. Essex localizó a Wolverine hace treinta años, cuando el mutante aparecía salvaje y herido en la naturaleza, y no a través de Charles Xavier. Logan sabe de sus sentidos agudos, de su curación extraordinaria y del esqueleto recubierto de adamantium, pero desconoce buena parte de su identidad.

La historia integra, de forma continuada, la memoria manipulada y la amnesia, recursos que han definido al personaje desde hace años. Elementos como Arma X, arco fundacional para comprender sus orígenes, siguen presente en la narrativa, aunque con giros para adaptar la saga al nuevo enfoque de Insomniac.