Milei emprenderá su decimoséptima salida hacia Estados Unidos en los próximos días, pero, a nivel interno, el gobierno atraviesa una semana de fuertes turbulencias. Aunque aún no hubo una mesa política y no está claro si habrá una reunión la próxima semana, los ruidos dentro del equipo presidencial quedaron expuestos en dos escenarios clave: la cúpula ministerial y el Senado.

En la reunión de ministros ampliada que encabezó el mandatario el lunes, el ministro de Economía, Luis Caputo, no estuvo presente. Su entorno alegó un cuadro gripal para justificar la ausencia, pero en ámbitos cercanos se comentó que Caputo habría considerado una falta de respeto la presencia de Alberto Ades, un abogado y doctor en economía invitado por Milei a Balcarce 50.

Ades, radicado en Nueva York desde hace tres décadas, estudió en la Universidad de Buenos Aires y obtuvo un doctorado en Economía en Harvard. En Estados Unidos, llevó adelante funciones en firmas como Bank of America Merrill Lynch, Citigroup y Goldman Sachs. Aunque de arranque apoyó al gobierno, su reciente postura pública estuvo marcada por críticas a ciertas políticas y, en público, sugirió que el gobierno debería contemplar un tipo de cambio más flexible, algo que Milei y Caputo negaron.

Por su parte, Caputo habría justificado su ausencia por enfermedad; sin embargo, esa misma jornada apareció en la plataforma de transmisión oficialista Carajo, donde afirmó que la llegada del Papa León XIV genera “ruido económico”, volatilidad en los mercados y, en consecuencia, afecta las mediciones del plan económico.

Este miércoles, tras remarcar que existen factores que alimentan el ruido económico —entre ellos paros, la coyuntura deportiva del Mundial y la llegada papal—, Caputo publicó en redes un mensaje de elogio a Milei que llamó la atención dentro de su propio espacio. En otros sectores, sus detractores señalaron que el ministro terminó “reacomodándose” ante Ades y apuntaron a que terminó mostrando apoyo de último momento durante esa intervención pública.

En el Senado, mientras tanto, Patricia Bullrich adelantó su posición de voto en contra de la renovación del pliego de la fiscal Susana Pernas, señalando que Pernas intervino en la causa contra Luis Chocobar, el policía defendido por su agrupación que fue responsable de la muerte de un menor de edad. La decisión de Bullrich representa una nueva señal de diferenciación respecto a decisiones tomadas desde la Casa Rosada y añade tensión a un escenario ya convulsionado por las discrepancias internas.