En medio de las gestiones que el Ejecutivo mantiene con mandatarios provinciales y la preocupación por el crecimiento de la figura de Milei, en las filas del peronismo se aviva la inquietud de que el Senado termine aprobando la reforma para suspender las PASO. El objetivo sería debilitar al principal espacio opositor en el debate por la candidatura presidencial y el liderazgo de cara al próximo proceso electoral.
Las opiniones dentro del Partido Justicialista sobre estas tratativas varían. Unos destacan que, si las autoridades del oficialismo ya contaran con los votos necesarios, el tema habría avanzado en el Senado; otros advierten que podría ganarse el estigma de “mal pagador” entre quienes temen verse traicionados, lo que podría erosionar apoyos ya frágiles ante una negociación sensible para el conjunto del arco gobernante.
Entre las herramientas disponibles, se apunta a los gobernadores del Norte que tienen origen o lazos con el PJ. Tras la cumbre de mediados de agosto en el hotel Emperador, los dirigentes acordaron presionar para complicar la situación electoral de sus provincias si avalan la supresión de las PASO.
En Salta, el gobernador Gustavo Sáenz adelantó su inclinación a la reducción de las primarias. Las posibles represalias irían desde colocarle un candidato en la provincia hasta objeciones a su postulación para un tercer mandato tras la reforma constitucional. Responden Flavia Royón y, en parte, la jujeña Carolina Moisés, que también trabajan con Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo para sostener su postura.
En Catamarca, el gobernador no buscaría la reelección; el eventual candidato sería Gustavo Saadi, titular de la capital provincial. Si Sáenz facilita la reforma, el plan sería limitar la postulación de Saadi al Senado. Jalil tiene influencia sobre Guillermo Andrada, uno de los legisladores catamarqueños, y no sobre Lucía Corpacci. Por su parte, Jaldo sostiene que habla con Sandra Mendoza y Beatriz Avila, y considera positivo el respaldo a las PASO, aunque la alternativa es impulsar el desafío de Juan Manzur.
“Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance. El Gobierno ofrece mucho, pero ya falló varias veces… ¿por qué volver a confiar en un mal pagador, en un tema tan sensible?”, coincidieron dirigentes que participan de las conversaciones con los gobernadores.
Tanto Sáenz como Jalil son, de las figuras más dispuestas a colaborar con la reforma, aunque todavía no dieron instrucciones a sus senadores. “Por ahora no emitieron lineamientos. El oficialismo quiere un acuerdo global que abarque las PASO y el Presupuesto, pero no podemos comprometer posiciones en ninguno de los dos temas”, señalaron.



