Un sistema de inteligencia artificial desarrollado por OpenAI logró completar Portal, el famoso puzle de Valve, sin intervención humana durante todo el recorrido. El hito fue registrado por el usuario de Twitter cozyblazex y difundido por VideoCardz, y se atribuye a GPT-6 Astra, el modelo más avanzado de la compañía hasta ahora.
Según la descripción oficial del registro, Astra resolvió de principio a fin los desafíos que propone Portal, destacándose por un rendimiento que impresiona por su precisión en cada movimiento. En ese sentido, el comportamiento del modelo provocó comparaciones con herramientas de asistencia mediante puntería en juegos de disparos, por la exactitud y la rapidez con la que ejecuta las acciones.
El material circulado en redes no deja de plantear una cuestión clave: la diferencia entre velocidad de ejecución y velocidad de razonamiento. Aunque el vídeo transmite la sensación de una partida de dos horas sin interrupciones, la realidad es que el juego se detenía cada vez que Astra requería procesar información y decidir el siguiente paso. Esas pausas, que responden al tiempo de cómputo del modelo, fueron eliminadas en la edición final, de modo que el resultado final aparece como una secuencia fluida, aun cuando, en la práctica, hubo interrupciones internas.
Más allá de la métrica de rendimiento, el costo asociado a la hazaña es notable: 571,18 dólares en consumo de tokens. El gasto subraya que, al menos en este momento, emplear modelos de lenguaje de última generación para jugar de forma autónoma no resulta rentable desde la óptica comercial, dado el volumen de llamadas a la API necesarias para analizar cada escena y decidir el movimiento siguiente.
La noticia sitúa este hito dentro de una trayectoria de evolución en la inteligencia artificial aplicada a videojuegos. Hace aproximadamente año y medio, Claude enfrentaba un camino lleno de tropiezos en ClaudePlaysPokemon, evidenciando un progreso gradual frente a los primeros intentos de automatización. El contraste entre aquel periodo y la actualidad permite ver cómo las capacidades de los modelos han avanzado, incluso cuando la eficiencia económica de su uso continúa siendo un tema abierto de debate.



