Rosario Central se coronó campeón de la Supercopa Internacional al superar 2-1 a Estudiantes de La Plata en el estadio Madre de Ciudades, ubicado en Santiago del Estero. Ángel Di María fue la figura del conjunto canalla, primero con un tiro libre ejecutado de manera impecable y luego mediante un penal, para darle vuelta al marcador. El Pincha había iniciado ganando apenas a los 53 segundos, con un tanto de Alexis Nicolás Castro.

En la primera acción de peligro, Estudiantes encontró la apertura gracias a Castro, quien definió tras una jugada por la banda derecha: Tobio Burgos centró al segundo palo y Carrillo dejó servido el balón; el capitán no definió y terminó asistiendo al mediocampista, que no perdonó. Poco después, el partido vivió un momento de preocupación cuando Gabriel Neves, volante del Pincha, cayó mal y debió abandonar la cancha; una ambulancia se llevó al jugador para evaluaciones y Jalil Elías ingresó en su lugar.

La mala fortuna para Estudiantes continuó: apenas ingresó Elías, sufrió una lesión que obligó su salida y fue reemplazado por Fabricio Pérez. A partir de ahí, Central encontró el empate con un contundente tiro libre de Di María que venció a Fernando Muslera y dejó el marcador 1-1.

El tramo decisivo trajo otro giro: el árbitro Darío Herrera concedió un penal a instancias del VAR para Rosario Central, que significó el 2-1 y encendió el cierre del encuentro. En la jugada previa, el partido oscureció por una fuerte infracción de Elías Verón cuando ya tenía amarilla, la cual no recibió la tarjeta roja correspondiente según la lectura del encuentro.

Con el marcador 2-1, el choque desembocó en un final caliente, con empujones entre jugadores dentro del campo y también en el acceso a vestuarios. En pleno círculo central, el presidente de Estudiantes lanzó una postura contundente contra el arbitraje, parafraseando la tensión del cierre con la expresión “Toda tuya”.