La final de la Supercopa Internacional se disputó en el estadio Madres de Ciudades, en Santiago del Estero, y terminó con triunfo de Rosario Central 3-1 frente a Estudiantes de La Plata. El cierre del partido dejó tensión entre los protagonistas y encuentros fuera de la cancha que oscurecieron el resultado.

En medio de esa polémica, Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, entró al césped para increpar al árbitro Darío Herrera. Se lo escuchó dirigirse al juez con palabras contundentes, en un forcejeo de posturas que captó gran atención mediática.

La Bruja, ubicado en una de las plateas para seguir el desarrollo, no dejó pasar el momento sin expresar su descontento: aplaudió de forma irónica la decisión que impuso un penal y que terminó influyendo en el marcador, ya que Central, con Ángel Di María como figura, aprovechó ese tramo para avanzar en el cotejo y dejar el 3-1 parcial.

Al concluir el encuentro, Verón habló frente a ESPN y dejó claro que, si bien reconoce los motivos de su enojo, el equipo decidió permanecer en el campo para la premiación. “Hay que entender que un partido tiene condimentos y circunstancias que pueden inclinar la balanza. Central es un gran equipo, pero hubo algo más en el medio que llevó el partido a este desenlace”, señaló.

Además, contó que, pese a todo, optaron por quedarse para la entrega de medallas y cerró con un tono irónico cuando le cuestionaron qué le dijo a Herrera en su cara: “Lo felicité por dirigir muy bien. No tengo más para decir; creo que dije eso, pero no me acuerdo”.

Verón agregó que felicitó a los jugadores de Estudiantes por afrontar un contexto adverso. “Es difícil jugar así, condicionado; no se está pensando principalmente en el juego. Lamentablemente se desvirtuó al final; los chicos estuvieron bien”, completó.

Antes del cotejo, Verón ya había mostrado su malestar en Instagram con una serie de publicaciones. Subió una foto de la hinchada de su club con un mensaje duro sobre el trato recibido y la supuesta impunidad para “robarte”, calificando la escena como una puesta en escena ridícula. En otro post cuestionó la ejecución del penal y acompañó la imagen de un jugador de Central invadiendo el área, señalando: “¿No es invasión? El reglamento lo manejan como quieren”.

En el desarrollo del partido, Estudiantes arrancó ganando con Alexis Castro, pero Central igualó mediante un tiro libre ejecutado por Di María y, cerca del cierre de la primera mitad, amplió gracias a un penal que convirtió el propio Di María para ponerse 2-1. En la segunda mitad, Estudiantes reclamó dos situaciones: una falta de Elías Verón a Adolfo Gaich que habría ameritado la segunda amarilla y la expulsión, y una protesta por una presunta mano de Ignacio Ovando dentro del área.