El Gobierno anunció una nueva ola de privatizaciones en las próximas semanas, con la expectativa de superar los US$1.000 millones en ingresos antes de fin de año, recursos destinados a cancelar vencimientos de deuda hasta 2027, según explicó el ministro de Economía, Luis Caputo.

El primer movimiento será la venta de las participaciones estatales en dos centrales termoeléctricas de gran magnitud. Se estima que la operación podría acercarse a los US$600 millones en conjunto, con un objetivo de unos US$300 millones por cada planta. A estas operaciones se suma el proceso ya en curso por Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), por otros US$500 millones, y un segundo intento por desprenderse de Intercargo, esta vez sin precio base fijado de antemano.

Paralelamente, la Agencia de Transformación de Empresas Públicas (ATEP), dirigida por Diego Chaher, prepara una nueva ronda de concesiones de activos energéticos. La agenda contempla cuatro complejos hidroeléctricos cuyos contratos originales vencieron y atraviesan distintos periodos de transición. En una etapa posterior, se contemplan los grandes gasoductos operados por Energía Argentina (Enarsa), entre ellos el Gasoducto Perito Moreno, conocido originalmente como Néstor Kirchner.

Las fuentes consultadas por LA NACIÓN señalan que la venta de las participaciones de Manuel Belgrano y José de San Martín representa la novedad principal en el sector energético. Enarsa mantiene el control de ambas con participaciones del 65,006% y 68,83%, respectivamente. Se espera que la operación aporte alrededor de US$300 millones por central, dependiendo de los resultados de los procesos competitivos. Las dos plantas son ciclos combinados con una potencia neta de 865 MW cada una: Belgrano está en Campana (Buenos Aires) y, en 2024, generó 4.452 GWh y consumió 766 millones de m3 de gas; San Martín opera en Timbúes (Santa Fe) y produjo 3.338 GWh, con una demanda de 540 millones de m3.

Enarsa mantiene el control mayoritario de estas sociedades junto a importantes generadoras privadas como Central Puerto, AES Argentina Generación, Enel Generación El Chocón y Pampa Energía, entre otros accionistas. El Estado persigue transferir esa participación mayoritaria y, con ello, avanzar en un proceso de privatización por etapas de Enarsa.

Este movimiento se inscribe en una estrategia más amplia: ya se avanzó con la transferencia de la participación de Citelec (controlante de Transener) por US$356 millones. En paralelo, Economía adjudicó nuevas concesiones de las cuatro grandes represas del Comahue, que dejaron ingresos por más de US$700 millones.