Muchos mandos destinados a televisores, reproductores o decodificadores pueden cobrar vida como controles para la PC. La clave está en un receptor de infrarrojos conectado por USB y en una pequeña configuración de software, sin necesidad de complicaciones técnicas.

Para empezar, hacen falta tres elementos: el control remoto en desuso, un receptor de infrarrojos USB y la computadora donde se usará el accesorio. Entre las opciones disponibles, el receptor Flirc USB se destaca por su amplia compatibilidad, aunque también existen receptores genéricos que funcionan en Windows, macOS y Linux.

El primer paso es conectar el receptor IR USB a un puerto libre de la computadora. En la mayoría de los casos, el sistema lo reconoce de inmediato y sin requerir controladores adicionales; en Windows se escucha el sonido característico de un nuevo dispositivo conectado.

Con el hardware detectado, procede la instalación del software de mapeo adecuado. Si se opta por Flirc, hay que usar la aplicación Flirc GUI, que se descarga desde la página del fabricante. Para receptores genéricos, se pueden usar herramientas como AutoHotkey en Windows o LIRC en Linux.

Al abrir el programa, la pantalla principal suele indicar que el receptor está conectado correctamente, con mensajes de confirmación como “Connected”. Esa verificación señala que ya se está en condiciones de avanzar a la personalización.

Una vez instalado el software, hay que elegir el perfil de uso. La opción más popular es Media Player, pensada para gestionar reproducción y volumen, o Keyboard, que permite asignar teclas concretas según las necesidades del usuario.

Comienza entonces el mapeo propiamente dicho. Se selecciona en la interfaz la función deseada (por ejemplo Play/Pausa o Subir Volumen), se apunta el control remoto al receptor y se pulsa el botón que se quiere vincular a esa acción. El programa detecta la señal infrarroja única de esa tecla y la asigna a la función elegida. Este procedimiento se repite para cada botón que se necesite activar, abarcando desde flechas de navegación hasta Enter o la barra espaciadora.

En resumen, con un mando viejo y un receptor IR USB, es posible convertir ese control en una herramienta funcional para interactuar con la PC, personalizando funciones para una experiencia multimedia más cómoda y ágil.