La expansión de imágenes inspiradas en la década del 80 se convirtió en un fenómeno notable en las redes sociales. Con una simple intervención de inteligencia artificial, una foto puede convertirse en una versión con rasgos y estética propios de esa década, desde volúmenes capilares más marcados hasta prendas con colores estridentes.
La dinámica ganando seguidores se apoya en un proceso claro. Primero, se selecciona una imagen susceptible de edición, preferentemente una selfie con fondo limpio, para optimizar el resultado de la IA. Luego se recurre a ChatGPT u otra herramienta de IA para indicar el objetivo: recrear la persona en la década de 1980, incorporando elementos característicos de la época.
A partir de esa instrucción general, se pueden añadir detalles que potencian la verosimilitud retro: hombros estructurados en prendas, paletas de colores llamativas, maquillaje vistoso, iluminación con neón y otros ítems asociados a aquella era. Una vez definido el prompt, la IA genera una nueva versión de la foto con las características solicitadas.
El paso final es la publicación en redes sociales. Aunque la tendencia se originó y tuvo mayor resonancia en Instagram, otras plataformas también se sumaron a la iniciativa. El fenómeno recibió difusión entre figuras del ámbito artístico y televisivo, que compartieron sus transformaciones y recibieron elogios.
Entre los nombres mencionados figuran Soledad Silveyra, Araceli González y Marcelo Tinelli, quienes publicaron sus versiones y llamaron la atención de seguidores y medios. Silveyra fue una de las primeras en participar: su edición mostraba rizos dorados y una campera de jean propia de la época, a la que añadió el tema musical “Girls Just Want to Have Fun” de Cyndi Lauper para completar la ambientación. En el caso de Tinelli, el resultado fue una foto de cuerpo entero con el peinado actualizado; el fondo incluía el logo de MTV, y él lucía un saco turquesa, hombros anchos y una remera estampada, remitiendo claramente a esa década.



