La última entrega de Poliarquía indica que la aprobación de la gestión de Javier Milei se mantiene en 42% en septiembre, el mismo dato que se registró en julio y agosto, dejando atrás la caída observada durante la primera mitad del año y marcando una meseta más que una recuperación.
Un rasgo destacado es la brecha de género: solo una de cada tres mujeres aprueba la gestión, frente a un 52% de aprobación entre los hombres. En el ámbito de las preferencias electorales, cuando el conjunto de postulantes es acotado, Cristina Kirchner se posiciona en primer lugar con 38%, seguida por Milei con 34% y Mauricio Macri con 18%. Se observa así, por un lado, la fortaleza de la expresidenta pese a su restricción judicial y, por otro, un posible escenario favorable al oficialismo si se produce una convergencia entre La Libertad Avanza y el PRO.
El informe describe la evolución anual en dos etapas: un inicio de año con deterioro constante y, en los últimos tres meses, señales de amesetamiento en varios indicadores. Al comparar enero con julio, se evidencia el desgaste acumulado: la aprobación presidencial cae 9 puntos; la imagen positiva del Gobierno retrocede 12; la convicción de que gobierna para la mayoría baja 12; y la percepción de corrupción entre quienes ocupan el poder sube 11 puntos.
Entre julio y septiembre, más allá de la estabilidad en la aprobación, algunos guarismos muestran mejoras parciales: la imagen positiva del Gobierno sube 3 puntos, la idea de gobernar para la mayoría avanza 4 puntos y la percepción de corrupción disminuye 2 puntos. En contraste, la evaluación de la situación económica continúa debilitándose, cediendo 3 puntos, y la expectativa de que el Gobierno “sabe cómo resolver los problemas, pero necesita tiempo” cae 6 puntos.
El informe apunta a un desgaste que impacta en tres planos. Institucionalmente, se observa una merma de la narrativa anticasta, la imagen de gobierno y la sensación de integridad. Económicamente, se agrava la lectura de la situación actual y de sus perspectivas. En términos de expectativas, se acortan los plazos percibidos para resolver los problemas del país y las señales de mejora futura se debilitan.
A pesar de la estabilidad global en 42%, la encuesta detecta pérdidas de apoyo en segmentos clave dentro de la propia coalición de Milei, lo que subraya la fragilidad que persiste pese a la “meseta” observada en los primeros meses de la segunda mitad del año.



