El rosarino Lionel Messi volvió este domingo a las prácticas del combinado nacional en el predio de la AFA, un lugar que ha cambiado tanto como su propia historia con la selección. En 2004, aquel joven talento llegó al país para entrenarse con el Sub 20 y, 22 años después, ese mismo complejo luce su nombre desde 2023.

Messi llegó a la Argentina este viernes en un avión privado junto a su familia y aprovechó para pasar unos días en Rosario antes de sumarse al grupo. El entrenamiento estaba previsto para las 18:30, pero el delantero se unió a los demás jugadores pasadas las 17:00 para merendar y ponerse bajo las órdenes de Scaloni, quien le otorgó libertad para integrarse cuando lo creyera conveniente. El atacante quiere exprimir cada segundo y disfrutar del juego, aunque también siente nostalgia por lo cercano que se aproxima al cierre de su etapa con la selección.

El plan es que Messi dispute el duelo frente a Benín como titular y juegue todo el encuentro. Antes del partido, la AFA prevé homenajes en varios momentos: antes del inicio, durante el descanso y al final. Scaloni, que compartió el Mundial de 2006 con Messi y lo tuvo como capitán desde el banco en épocas recientes, lo empujó para que su despedida con la Albiceleste sea en casa y no quede anclada únicamente a aquella dolorosa derrota ante España.

Tras la práctica, el plantel participará de un asado en Ezeiza, en lo que será la última jornada de Messi dentro del predio como jugador de la selección. El cierre definitivo llegará este martes, cuando el estadio Monumental reciba a la hinchada en una despedida que agradecerá a la figura de más de dos décadas con la camiseta argentina.

Aquella primera visita de Messi al predio, cuando fue recibido por Mauro Formica y Ezequiel Garay, quedó como un hito en su historia con la Argentina: hoy, 22 años después, el complejo es parte de su legado y de uno de los ciclos más exitosos de la selección.