En el predio de Ezeiza, la jornada de entrenamiento tuvo un tono especial: tras las 17 horas, Lionel Messi se cambió en el histórico vestuario y salió a la cancha para realizar la última práctica con la Albiceleste. Poco después lideró la salida al terreno de juego, escoltado por sus habituales compañeros de posición: Rodri De Paul, Giovani Lo Celso y Nicolás Otamendi. Más atrás fueron quedando Cuti Romero, Lisandro Martínez y Julián Álvarez, ya mirando hacia un futuro que podría incluir el rol de capitán. Todos mostraron una sonrisa en el rostro, en un entorno cargado de emoción, mientras la expectativa por el encuentro frente a Benín, previsto para las 20:00 en el Estadio Monumental, crecía.

Una publicación en redes con el lema At home again accompanyó la escena, y entre la multitud se notó una presencia destacada: una bandera de Bolivia. El hombre que la mostró, Juan Antonio Montania, explicó que llegó desde Santa Cruz de la Sierra y que viajó en coche con sus nietos durante tres días para vivir la despedida del Rey. Dijo sentirse fanático del fenómeno Messi y aseguró que “no hay otro jugador como él”.

La prensa también mostró interés: llegaron más de 1.000 solicitudes de acreditación para cubrir el partido, y alrededor de un centenar de periodistas estuvieron presentes en la última sesión practicada ese lunes. A las 17:30, los futbolistas pisaron la cancha principal del complejo, frente al edificio de concentración y cerca del gimnasio donde se realizan los trabajos físicos iniciales.

Messi se ubicó en el área conocida como “el que no se caiga la pelota”, junto a De Paul, Otamendi y Lo Celso (todos citados solo para este encuentro). Detrás se acomodaron Romero, Lisandro Martínez y Julián Álvarez, mientras Leandro Paredes quedó fuera por suspensión. En la previa, el rosarino estuvo acompañado también por otros referentes dentro de la delegación.

Entre las anécdotas de la jornada se destacó un momento simpático: Messi le hizo un pase exigido a De Paul, que no logró dominar, y recibió varias palmadas de sus compañeros, acompañadas de un gesto divertido del capitán. Con esa camaradería como marco, el cuerpo técnico, encabezado por Luis Martín, dirigió el calentamiento y los ejercicios previos a lo que será la despedida oficial.