El Servicio Penitenciario Federal dio inicio este domingo al traslado de internos desde la cárcel de Devoto hacia el nuevo módulo del penal de Marcos Paz. En la primera jornada se movilizaron 326 detenidos y la operación continuó este lunes, manteniendo el ritmo planificado.

Imágenes tomadas en el interior de Devoto muestran un panorama de deterioro estructural y condiciones de higiene deficientes. Las fotografías revelan camas sin colchón adecuado, reemplazados por tiras de goma espuma, paredes con humedad y pintura desconchada, y aberturas que comprometen la instalación eléctrica.

El Ministerio de Seguridad definió el operativo como histórico y de gran magnitud, diseñado con estrictos protocolos de seguridad y coordinación. La logística incluyó 3.000 bolsos precintados para efectos personales, monitoreo por GPS de los vehículos, un sistema de triage médico y la identificación de internos mediante pulseras con código QR. También se dispusieron 224 teléfonos públicos y se habilitó un canal de consultas por WhatsApp. Los primeros trasladados fueron aquellos prisoners con problemas de salud.

El plan de traslado contempla un perfil criminológico de cada interno, clasificación por niveles de peligrosidad y delitos, un triaje médico y medidas de prevención de riesgos durante todo el recorrido, con mecanismos de alerta temprana, intercambio de información y protocolos ante eventuales incidentes.

Para coordinar las distintas etapas se creó un Comando Unificado integrado por el SPF, la Policía Federal Argentina, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y la Policía de Seguridad Aeroportuaria.

El Complejo Penitenciario de Marcos Paz fue construido por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires sobre un predio de 80 hectáreas y tiene capacidad para alrededor de 2.240 internos. El complejo cuenta con cuatro unidades de alojamiento, áreas de salud, educación y visitas, además de un doble anillo de seguridad. Una vez concluido el traslado desde Devoto, Marcos Paz también recibirá a 350 internos que hoy están detenidos en comisarías y alcaidías de la Policía de la Ciudad, a disposición del Poder Judicial de la Nación.

La Penitenciaría fue entregada a la Nación mediante un acta de recepción provisoria suscrita por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri.