Los depósitos privados en dólares cerraron septiembre con su mayor avance mensual de 2025, al subir US$1.023 millones y dejar un stock de US$41.910 millones, frente a US$40.833 millones a fines de agosto. Este repunte se suma a los avances observados en enero (+US$983 millones) y julio (+US$933 millones), impulsados, en parte, por ingresos estacionales que reciben ciertos sectores de la población, como vacaciones y aguinaldo, y por cobros vinculados a bonos Globales en otros casos.
Con este impulso, el saldo en dólares acumuló US$4.924 millones en lo que va de 2025, a un ritmo promedio de US$547,1 millones por mes (este mes casi duplicó esa media). En términos interanuales, la variación alcanza US$7.965 millones, al pasar de US$33.945 millones el 30 de septiembre de 2024 a US$41.910 millones al 30 de septiembre de 2025.
La dinámica de estas colocaciones está estrechamente ligada a la demanda de dólares de inversores y ahorristas, la cual se ha mantenido elevada en los últimos meses. En agosto, la demanda de moneda estadounidense por parte de personas físicas alcanzó US$2.933 millones, por encima del promedio anual, que hasta entonces se ubicaba en US$2.683 millones por mes, según análisis de ACM.
Asimismo, parte de ese ahorro se canaliza hacia el sistema financiero para enfrentar gastos en dólares o para ser atesorado, lo que motivó al vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, a destacar que aproximadamente el 75% de los dólares comprados por ahorristas “se quedan” en el sistema y, al mismo tiempo, sirven de base para la originación de nuevos créditos. En ese marco, Werning sostuvo que no se trata de una fuga, sino de una demanda estabilizadora que alimenta el mercado de capitales y el fondeo de los bancos, además de aportar materia prima para la inversión doméstica.
En el lado del crédito en dólares, el saldo escaló 3,7% en septiembre y superó los US$26.230 millones, alcanzando un nuevo máximo para el año y acumulando un crecimiento del 41% respecto de 2024.
Por otro lado, depósitos y préstamos en pesos mostraron mayor debilidad: cayeron 0,1% y 0,6% en términos reales durante septiembre, con caídas interanuales de 1,7% y 1,1%, respectivamente. La consultora LCG destaca que las líneas vinculadas al consumo volvieron a retroceder, acumulando 13 meses consecutivos de disminuciones, y observó una caída en el financiamiento a empresas tras cuatro meses de alza.



