El Gobierno cerró la refinanciación de la totalidad de la deuda en pesos que tenía vencimientos próximos al ofrecer cinco títulos de distinto tipo, con vencimientos que van desde los 30 hasta los 303 días. La operación permitió captar 8,62 billones de pesos, frente a ofertas por 9,77 billones, de modo que el rollover resultante fue de 100,08% respecto de los vencimientos del día.

La Secretaría de Finanzas destacó que, para evitar convalidar tasas más altas y preservar la estabilidad del mercado de pesos, se rechazó una porción de las ofertas. Esa decisión permitió pagar un premio razonable sin generar presión adicional sobre el dólar, según análisis de mercado citados por Portafolio Personal Inversiones (PPI) y otros operadores.

En detalle, la dispersión de la demanda mostró una mayor presencia de emisiones a tasa fija y de instrumentos que ajustan su rendimiento frente a variables de corto plazo: 2,85 billones se colocaron en una Lecap a 107 días con una tasa anual del 29,36% (aproximadamente 2,17% mensual). Otros 2,92 billones se canalizaron hacia un título TAMAR a 303 días, con un margen del 3,63%.

El resto de la emitidura se dividió entre dos títulos ajustables al dólar oficial con vencimientos en uno y dos meses, por un total de 1,83 billones, con márgenes vinculados a la evolución del tipo de cambio del 9,06% y 7,38%, respectivamente. Además, 1,02 billones provinieron de un Boncer a 243 días, emitido al 5,97%.

Los especialistas señalaron que el resultado era coherente con la dinámica de las curvas en pesos ante el contexto internacional adverso. La renovación de la deuda a un costo razonable aporta liquidez y ayuda a mantener estable la operativa de corto plazo.

El porcentaje total de adjudicación se dio en un mes en el que el Gobierno buscó evitar cambios abruptos en el mercado de pesos y, al mismo tiempo, mantener pausada la emisión del Bonar 2029 (AO29), destinado a captar dólares para afrontar esa obligación en enero y evitar rendimientos superiores al 10% en ese vencimiento. Esta estrategia formó parte de un esfuerzo por no desestabilizar las condiciones del mercado financiero.