Un economista argentino con más de treinta años en mercados globales, doctorado en Harvard y experiencia en Goldman Sachs, calificó este viernes de valioso el programa económico de Javier Milei. Según Alberto Ades, actual estratega global en Vector Alpha, el gran activo de credibilidad ante inversores internacionales es un firme compromiso con la reducción del déficit y el equilibrio fiscal. Sus planteos se expusieron durante una charla en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), bajo el título El mundo que ya llegó. Geopolítica, deuda y mercados: el cambio de régimen ya se puede medir.

Además, Ades dejó claro que su evaluación no es unánime: reconoció avances en el frente fiscal pero aportó una advertencia sobre el horizonte 2027. En ese año, afirmó, Argentina enfrentará una acumulación de vencimientos y una alta incertidumbre política, combinación que consideró riesgosa. Sostuvo que la gestión oficial deberá ser muy activa para diferir o asegurar financiamiento antes de que el ciclo electoral complique aún más la situación.

Como contexto, el analista dibujó un mapa del nuevo orden económico global. Afirmó que dinero, energía y seguridad se convirtieron en tres ejes dominantes desde 2022, condicionando a los países. Previó que el costo del capital se mantendrá elevado por un tiempo prolongado y que las tasas largas se mantendrán altas mientras no haya consolidación fiscal en las grandes economías. En ese marco, destacó que la geopolítica dejó de ser una variable auxiliar y pasó a ocupar un lugar prioritario. Su tesis central fue que los movimientos más contundentes en los mercados ocurren cuando cambia el régimen económico, no simplemente cuando varía el ciclo.

Sobre la realidad argentina, Ades admitió que el incremento del riesgo país a 633 puntos puede resultar llamativo, aunque pidió relativizarlo con una mirada histórica. Señaló que, a la par, se observan señales positivas: las reservas han aumentado, la inflación de 2023 se ubicó en un 211% interanual y el Tesoro recuperó acceso parcial al mercado doméstico de deuda. Sin embargo, alertó que, sumado a un bono del Tesoro en 525 puntos, ese nivel de riesgo genera un costo de financiamiento de aproximadamente 11,6%, lo que consideró problemático.

El economista hizo referencia, además, a la crisis de 2018 para distinguir el presente: afirmó que este escenario no es igual, sosteniendo que las condiciones macro y el entorno externo muestran diferencias relevantes que modulan el desarrollo de la actual política macroeconómica.