Las series breves en formato vertical para redes como Instagram o TikTok se consolidan como una tendencia sólida: episodios de menos de tres minutos, tramas que avanzan con rápidos giros y diálogos ágiles, impulsados cada vez más por herramientas de inteligencia artificial. Este modelo audiovisual ya genera ingresos significativos a nivel global.

El origen se sitúa en China, donde se las conoce como duanju. Desde allí se expandieron al resto del mundo, y América Latina figura entre las regiones con mayor crecimiento. Entre sus señas distintivas figuran la velocidad de producción y la adopción de IA, que coexisten con plataformas de streaming dedicadas a este formato.

La adaptación a la visualización en teléfonos móviles condiciona el enfoque: planos, iluminación y guiones se replantean para un espacio reducido. El ritmo de los capítulos se centra en una o dos escenas centrales y suele rematar con una revelación o una amenaza que empuja a ver el episodio siguiente, en palabras de la guionista Laia Foguet al comentar Baddie, la serie vertical de Atresmedia.

En la práctica, estas historias se consumen en apps como ReelShort, DramaBox o PineDrama, que combinan episodios gratuitos con micropagos o esquemas de suscripción. El modelo está orientado a sostener la continuidad de la experiencia de consumo más que a monetizar una obra cerrada; las piezas virales también circulan en redes como Instagram y TikTok.

Para 2025, la industria china de microseries rozó los 13.900 millones de dólares, según un informe de la Administración de Radio y Televisión de Beijing. En esa misma esfera, la capital aportó 58.570 millones, alrededor del 59% del mercado nacional.

Existen estudios con capacidad para producir hasta 100 episodios en menos de dos semanas, reutilizando escenarios de forma recurrente. Según Omdia, los microdramas movieron cerca de 11.000 millones de dólares a nivel global en 2025 y se proyecta un crecimiento a 14.000 millones para 2026.

Fuera de Asia, Media Partners estima un incremento de 2.7 mil millones en 2025 a 3.6 mil millones en 2026, con una proyección de 9.5 mil millones para 2031. En América Latina ya se concentra el 23% de las descargas mundiales de estas apps, ubicada como segunda región detrás del Sudeste Asiático. Adjust reporta un salto interanual del 913% en el primer trimestre de 2026, tras un crecimiento del 4.300% en 2024. Brasil se mantiene como el principal mercado de consumo, mientras Argentina emerge como hub de producción para plataformas como ReelShort.

La eficiencia operativa ha impulsado la IA como aliada clave. En la primera mitad de este año, varios estudios reportaron caídas de uso de sets cercanas al 60% y recortes presupuestarios de alrededor del 70% en algunas producciones. En ese contexto, Seedance, una herramienta desarrollada por ByteDance, figura entre las tecnologías que facilitan la producción de estas microseries.