El Senado logró incorporar cambios sustantivos a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA), por lo que el proyecto deberá volver a la Cámara de Diputados para completar su trámite. La modificación central apunta al procedimiento para designar y remover a las autoridades de la entidad.

Un acuerdo entre bloques, impulsado por el senador Agustín Monteverde (La Libertad Avanza), permitió revisar el marco vigente para la autoridad monetaria. En concreto, se establece que el presidente y los directores del Banco Central tendrán mandatos de seis años y necesitarán la aprobación del Senado por mayoría absoluta.

En el texto, el artículo 3, que en su versión original detallaba causales específicas para destituir a autoridades, pasa a exigir que cualquier acusación de remoción esté respaldada por hechos determinados y verificables.

Respecto al procedimiento de destitución, la norma mantendría un marco de control presidencial, pero se flexibiliza el esquema para evitar un uso administrativo carente de sustento, siempre que la remoción se apoye en las causales y en pruebas.

Entre otros cambios, se elimina la intervención de la comisión bicameral creada en 2010 durante la confrontación entre el gobierno y el entonces titular del BCRA, Martín Redrado. También se suprime la facultad del Poder Ejecutivo de apartar de forma unilateral a las autoridades monetarias; toda decisión debe ajustarse a las causales y acreditar la falta invocada.

La redacción eliminó, además, la presencia de un delegado del Ministerio de Economía en el Directorio y dejó sin obligación la convocatoria previa por parte de la entidad sobre los efectos de las operaciones de endeudamiento externo en la balanza de pagos, una exigencia que el Gobierno considera administrativa.

Dado que la reforma ya tenía media sanción en Diputados, la incorporación de este nuevo mecanismo obliga a la Cámara baja a volver a tratar la iniciativa. Allí deberá aceptar las modificaciones del Senado o insistir con la redacción original.

El proyecto propone, de forma temporaria, un mecanismo para ordenar el balance del BCRA: mientras existan letras intransferibles y adelantos transitorios pendientes, parte de las ganancias anuales se destinará a cancelar esas obligaciones. Los adelantos transitorios extenderán automáticamente sus vencimientos hasta su pago total, mientras que las letras intransferibles conservarán los términos vigentes y las previsiones presupuestarias.

Asimismo, se introducen cambios en la forma de distribuir resultados al Estado nacional, sujeto a la nueva configuración normativa del Banco Central.

En cualquier caso, la reforma deberá ser sancionada por Diputados con la adopción de las modificaciones aprobadas por el Senado o insistirse con la redacción original.