En el entorno del presidente argentino, Javier Milei, sostienen que el cuadro más probable para las elecciones brasileñas de este domingo es que Luiz Inácio Lula da Silva termine como el candidato más votado. Sin embargo, ese resultado no alcanzaría para imponerse en la primera ronda, lo que abriría la puerta a una segunda vuelta frente a Flávio Bolsonaro. Aunque el panorama para ese eventual balotaje no está definido, en la Casa Rosada estiman que la inercia que podría traer consigo el postulante opositor podría incidir en la definición.

“Nosotros vemos a Lula claro ganador en primera vuelta, pero Bolsonaro tendría mayores posibilidades de ganar en una segunda”, afirmaron desde la presidencia argentina. El ánimo oficial dista de aquel optimismo mostrado hace dos meses, cuando Milei viajó a Brasil para asistir al lanzamiento político de Flávio. En aquel entonces, el comportamiento electoral de Lula parecía favorecer tanto la etapa inicial como la definitoria; con el paso del tiempo, la brecha se estrechó.

En la Casa Rosada evitan prever números y se limitan a comentar tendencias. A diferencia de otros momentos, varios funcionarios del Ejecutivo y actores del entorno libertario optaron por no realizar proyecciones específicas ni abundar en comentarios sobre el desarrollo del proceso electoral.

Quien sí habló fue Milei en una entrevista con el diario francés Le Point, publicada este martes, poco antes de su llegada a París para participar de la Argentina Week. En esa conversación, volvió a tildar a Lula de “ladrón” y aseguró que el líder brasileño habría salido de prisión “por un tecnicismo administrativo” favorecido por un juez cómplice, alusión al ministro Alexandre de Moraes del Supremo Tribunal Federal.

Además, en el reportaje Milei volvió a denunciar interferencias del gobierno de Lula en la campaña presidencial de 2023 y afirmó que buscó perjudicarlo. “Durante mi campaña envió a varios comunicadores y psicólogos a Buenos Aires para montar operaciones sucias contra mí”, sostuvo. Hasta ahora, esas acusaciones no avanzaron hacia el terreno judicial.

Infobae pudo saber que estas declaraciones no cayeron bien en el Palacio do Planalto. “La situación dista de ser ideal. Hay intención de resguardar el vínculo”, indicó una fuente oficial brasileña. Por ello, decidieron que el embajador argentino, Julio Bitelli, no regrese a suelo argentino por lo menos hasta después de las elecciones.

En la misma línea, la Casa Rosada mantiene la postura: el embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, no tiene fecha prevista de regreso a Brasilia. “El estatus entre ambos países se mantendrá como en el último tiempo, a nivel de Encargados de Negocios”, respondieron desde el Gobierno argentino.