La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) informó que DGI, Aduana y Anses reunieron 20,5 billones de pesos en agosto. La variación nominal interanual fue de 33,5%, cifra que, según proyecciones, podría igualar o quedar ligeramente por debajo de la inflación estimada para el periodo.
Si bien la dinámica de los ingresos no determina por sí sola la marcha de la economía, el comportamiento de los gravámenes ligados al consumo y a las transacciones bancarias sirve como referencia sobre el pulso de empresas y familias en el circuito formal. En agosto, tanto el impuesto al Débitos y Créditos bancarios (conocido como “impuesto al cheque”) como el IVA mostraron subas nominales por debajo de la inflación prevista.
Desde la visión técnica, la consultora Invecq explicó que, en el lado débil, los tributos vinculados a la actividad económica continuaron flojos: IVA (DGI) cayó 3,0% interanual en términos reales (-1,6% acumulado enero-agosto), créditos y débitos profundizó la contracción a -9,1% real (-3,7% acumulado) y las contribuciones patronales también fueron negativas (-1,5% interanual real y -3,2% acumulado).
Ignacio Morales, de Wise Capital, sostuvo que el resultado igualó la inflación proyectada para el mismo periodo y, con ello, la recaudación interrumpió la leve mejora observada en julio. A su juicio, la actividad fiscal muestra un estancamiento claro: en lo que va del año, los ingresos cayeron 3,8% en términos reales, con una pérdida que Iaraf estima en unos 6,5 billones de pesos. La menor performance del consumo impactó especialmente al IVA, que registró un aumento real modesto tras subir 25,3%.
El Impuesto a los Créditos y Débitos tuvo una alza nominal de 21,5%, pero quedó por debajo de la inflación prevista, estimada en torno al 33%. ARCA señaló que la comparación interanual se vio afectada por un día hábil menos de recaudación respecto de agosto del año anterior. También indicó que durante el mes estuvieron vigentes las nuevas exenciones incorporadas por el Decreto 475/2026, factores que influyeron sobre el resultado y limitaron el aumento nominal de los ingresos por créditos y débitos.
En el caso del IVA, el incremento nominal fue de 29,6% en agosto, cifra que se inscribe dentro de la misma dinámica de recuperación débil y de presión inflacionaria.



