El Gobierno informó que la Casa Militar pasará a encargar de manera integral la seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos y de las residencias transitorias del presidente Javier Milei y su familia. La operatoria y los bienes asociados deberán ser trasladados en un plazo máximo de 60 días.
La novedad llega en medio de rumores sobre movimientos en la Quinta de Olivos. En las últimas horas, circularon versiones sobre despidos y reubicaciones del personal civil que opera en el lugar. En concreto, Milei y su hermana Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, ordenaron disolver la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos y separar las funciones de seguridad, administración y control.
La medida implica la desaparición de la estructura que encarnaba Osvaldo Javier Sosa, conocido como el “intendente” de la Residencia. Sosa es cuñado de Belén Agudiez, subsecretaria de Planificación General, a quien Karina Milei conoce desde la campaña libertaria de 2021 y que figuraba entre las personas de confianza del entorno presidencial.
Desde el Gobierno indicaron que la disolución de la Administración busca reducir la estructura formal y la cantidad de personal asignado al lugar. Hasta ahora no se habían visto grandes cambios en la organización de la Quinta. Se estima que cerca de 20 personas podrían quedar desvinculadas, mientras que un número mayor podría ser reubicado. “Algunos se desplazaron y otros fueron reubicados”, señaló una fuente oficial a Infobae.
En el contexto, el traspaso fue presentado como una medida para elevar los estándares de seguridad ante el incremento de la inseguridad a nivel global, y de cara a la visita del Papa León XIV a la Argentina, que podría requerir la llegada de personal externo para obras y acondicionamiento. En el entorno presidencial dejaron entrever malestar por ciertos movimientos internos, que podrían referirse al personal civil desplazado, sin desmentir filtraciones o gestiones que habrían incomodado al Presidente.
Con el desplazamiento de Sosa, cobró mayor protagonismo la Casa Militar, dependiente de la Secretaría General de la Presidencia, cuyo jefe principal es el general de brigada Sebastián Ibáñez. Ibáñez fue ascendido a ese cargo en marzo de 2024 y es visto como una figura de alta confianza dentro de las cercanías de los hermanos libertarios por su rol en la seguridad física de Milei y su entorno.
La medida también implica que tareas de apoyo como limpieza, cocina y servicios pasarán a ser manejadas por personal bajo la órbita de la Casa Militar.



