El Ejecutivo informó que la responsabilidad de la seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos, donde reside Javier Milei, pasará a ser gestionada por la Casa Militar, dependencia de la Secretaría General que encabeza Karina Milei. Con este cambio, el área de la Administración General de la Residencia Olivos queda reconfigurada y bajo un nuevo esquema de funcionamiento. Por ahora, Osvaldo Javier Sosa, quien estaba al frente de ese área, no tiene novedades definitivas sobre su cargo.

La Casa Militar asumirá de forma integral las funciones de seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos, así como de las residencias transitorias del presidente y de su familia, con el objetivo de elevar la seguridad y optimizar los procesos administrativos internos, según comunicaron desde el Gobierno.

La Casa Rosada justificó las modificaciones alegando la necesidad de mejorar la eficiencia y la protección del Presidente frente a contextos de mayor inseguridad a nivel global, además de la logística asociada a la visita del Papa León XIV a la Argentina, que exigirá una rotación de personal para obras y servicios necesarios durante la estadía papal.

El movimiento de la seguridad de Milei coincidiría, además, con un alto grado de hermetismo en torno al mandatario y a su equipo, que han intensificado las medidas de protección y la coordinadora seguridad alrededor de sus actividades públicas, ante preocupaciones internas sobre filtraciones en encuentros privados.

Según Daniel Catalano, titular de ATE Capital, serían diez las personas desvinculadas, dato que aún no fue confirmado oficialmente por el Gobierno. Catalano afirmó que varios trabajadores fueron enviados a sus casas sin explicación, entre ellos personal de jardinería, administración y cocina, y aseguró que una de las desvinculaciones afectó a una empleada con licencia por cáncer.

Por otra parte, la Casa Militar ha sido utilizada por Milei para emitir directrices sobre la cobertura de actos oficiales y para controlar la presencia de la prensa. A cargo del coronel Sebastián Ignacio Ibáñez, esa unidad llevó adelante una denuncia por supuesto espionaje contra periodistas en la Casa Rosada, un caso que la Justicia desestimó. La dependencia, además, coordina operativos para restringir la prensa acreditada.