Elisa Carrió, titular de la Coalición Cívica, cuestionó este lunes las medidas económicas implementadas por el gobierno de Javier Milei y aseguró que la clase media está siendo diezmada. En la entrevista concedida al programa Solo una vuelta más, por TN, la dirigente afirmó que la gestión actual demuestra una desconexión con la realidad de las familias y que la promesa de una vida mejor para adolescentes y jóvenes corre el riesgo de quedarse en promesa.

Además, indicó que en las redes sociales se impone una polarización alimentada por el algoritmo, una dinámica que, a su entender, resulta falsa y perjudica a la convivencia democrática. Carrió sostuvo que los grandes intereses económicos mantienen los mismos actores en el centro del poder, aludiendo a una continuidad de los dueños del país pese a los cambios visibles en el gobierno.

Al ser consultada sobre su posible participación en futuras elecciones o por a quién votaría, la dirigente señaló que no tiene ganas de involucrarse electoralmente y que no votó ni a Milei ni a Sergio Massa; tampoco consideraría votar a Axel Kicillof, a quien definió como una persona decente rodeada de personas con antecedentes de corrupción. En esa línea, subrayó la necesidad de evitar sostener un modelo económico que combine un capitalismo duro con una marcada falta de humanismo.

En relación con los anuncios económicos del Gobierno, Carrió afirmó que, aunque algunas ideas podrían parecer soluciones “magastras”, ya no contienen eficacia frente a un presidente aislado y a una realidad que exige cambios estructurales. Describió el escenario actual como una suerte de convertibilidad con un dólar a precio irreal, según su lectura, y atribuyó esa dinámica a presiones del FMI; afirmó que la clase media ya está en situación de pobreza y que necesita una reacción por parte de la población.

Sobre la posibilidad de que Patricia Bullrich participe de la contienda de 2027, Carrió dijo que Bullrich representa una lógica de poder, y que hay personas para quienes la traición o la búsqueda del poder pesan más que sus principios. Señaló además que en la política argentina hay figuras con distintos niveles de integridad, y que, en ese panorama, algunas personas trabajan incansablemente para alcanzar puestos de influencia. En ese marco, mencionó que existen figuras como Cristina Kirchner y Bullrich que, a su juicio, han hecho de la ambición un motor central, lo que, para Carrió, dista de un proyecto político fundamentado en principios.