La actividad industrial volvió a contraerse en julio, con una caída de 5% en la serie desestacionalizada respecto de junio y una baja de 4,9% frente al mismo mes del año anterior. En lo que va de 2026, la producción acumula una contracción del 2,6% en siete meses, y se ubica un 18,7% por debajo del techo histórico alcanzado en noviembre de 2017. Entre las 16 divisiones manufactureras, la refinación de petróleo fue la única en mostrar una mejora frente a junio, con un alza del 1,7%; las restantes 15 registraron caídas.

La consultora I+D, representada por Diego Coatz, señaló que el cuadro se compone con un “efecto sándwich” de demanda débil y costos crecientes, agravado por un torniquete financiero. Aunque existe una lectura de cierta recuperación de la actividad respecto a 2022, la fragmentación productiva se mantiene alta. El informe subraya que los precios de los bienes industriales siguen subiendo por debajo de los costos de producción, lo que intensifica el fenómeno descrito: menos ventas, costos en aumento y márgenes cada vez más estrechos para trasladar esos costos a precios.

En el plano monetario, la firma recuerda que, para sostener un dólar en $1.500, el gobierno implementó un endurecimiento que, aun con cierta relajación posterior, dejó las tasas reales positivas. Eso se traduce en mayores costos para adelantos y descuentos de cheques que utilizan las pymes para financiar su capital de trabajo, afectando la cadena de pagos ya tensionada. El temor es que, si persiste el escenario, con menor liquidación del agro y un riesgo país por encima de 500 puntos, el equilibrio cambiario podría lograrse a costa de recalentamiento de la tasa. De ocurrir así, alrededor de 4.000 empresas quedarían en mora y la capacidad ociosa podría dejar de ser un simple indicador y precipitar cierres.

Entre los descensos mensuales más marcados se ubicaron maquinaria y equipo (-9,2%), muebles (-13,9%) y productos químicos (-8,3%). En términos interanuales, la caída fue de 4,9% pese a la base de comparación más débil para el segundo semestre de 2025.

Los primeros datos de agosto de 2026 mantienen la línea negativa. La producción de automóviles cayó 12% interanual y acumula una disminución del 17% en el año, mientras que los despachos de cemento retrocedieron 8,1% interanual y 4,2% en el acumulado anual.

El empleo industrial también mostrò impacto: en mayo se perdieron más de 3.000 puestos, y en los últimos doce meses la caída acumuló 53.000 empleos, totalizando 93.000 cuando se suman los puestos indirectos. En el conjunto de 2026, I+D estima una pérdida total de 100.000 empleos industriales, directos e indirectos.