El 62° Coloquio de IDEA, realizado en el Sheraton, arrancó con una consigna de largo plazo que invita a pensar en veinte años: convertir promesas en una potencia económica. No obstante, durante las tres jornadas quedó claro que, pese al énfasis en una agenda de dos décadas, gran parte de los diálogos privados se enfocan en lo inmediato: qué podría ocurrir en Argentina en los próximos meses y qué escenario político se vislumbra hacia 2027.

El mensaje dominante entre los empresarios fue de apoyo al rumbo económico, pero acompañado por un pedido explícito de previsibilidad. La estabilidad macroeconómica, la reducción de la inflación y el equilibrio fiscal se señalan como condiciones necesarias para volver a invertir; sin embargo, no serían suficientes si no se garantiza que esas reglas se mantendrán tras las próximas elecciones.

“La realidad es que el Coloquio propone una agenda de largo plazo, pero la preocupación principal es lo que puede pasar en los próximos meses”, resumió un directivo que transitaba por los pasillos. Otro aportó una visión más concreta: no queremos cambios abruptos entre modelos.

La discusión sobre el escenario electoral no se limita a saber quiénes serán los candidatos, sino también a qué formato electoral prevalecerá: ¿se mantendrán las PASO? ¿quiénes competirán? son preguntas que ocupan las conversaciones entre ejecutivos.

Desde el inicio, los empresarios dejaron en claro que quieren consolidar la estabilidad para sostener el crecimiento en los años venideros. Fabián Kon, presidente del Coloquio y CEO de Grupo Galicia, planteó que Argentina debe convertir la estabilidad de variables en crecimiento sostenido. Una idea que atravesó el encuentro fue: “cuando la estabilidad se sostiene, la pobreza tiende a bajar”.

La postura empresarial también incluyó una agenda de reformas para mejorar la competitividad: alivio impositivo, reducción de costos laborales, inversiones en infraestructura, energía y logística, y reglas que impulsen la inversión y la productividad.

Al mismo tiempo, algunas señales de fragilidad emergieron en ciertos sectores. Empresas de consumo masivo indicaron que sus ventas se mantienen aproximadamente 15% por debajo de 2023 y que los volúmenes siguen en negativo. El conurbano aparece como una de las zonas más golpeadas por la caída del poder adquisitivo, mientras que los segmentos premium muestran mayor resiliencia.

Además, el avance del contrabando genera preocupación. Datos recopilados por TN durante el encuentro señalan que, en 15 sectores analizados, hay estimados unos 12.000 empleos perdidos y un impacto cercano a los 3.000 millones de dólares.