En Neuquén, la primavera trae vientos intensos y polvo en el área de Rincón de los Sauces, contexto en el que Vaca Muerta continúa expandiéndose hacia el norte y consolidando a esa región como un nuevo hub de extracción de crudo y gas.

Allí, Chevron avanza con la reconversión de El Trapial, un yacimiento con trayectoria de producción convencional desde los años noventa, que la empresa busca convertir en un polo de desarrollo no convencional. Con ese giro, la firma formalizó una inversión extranjera de US$13.800 millones, la más grande anunciada bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), orientada a triplicar su producción en menos de 10 años.

El Trapial abarca una superficie de 450 km², más del doble de la extensión de la Ciudad de Buenos Aires (205 km²). Su producción actual supera los 40.000 barriles de petróleo equivalentes por día (boed); en los días recientes la extracción de crudo promedió unos 35.000 barriles diarios, lo que representa cerca del 4% de la producción nacional.

La marea de inversiones tiene un marco histórico: en 1999 Chevron adquirió Petrolera San Jorge y llevó la producción de El Trapial a niveles cercanos a los 70.000 bpd. Con la nueva iniciativa, la compañía apunta a superar esos registros mediante desarrollo no convencional.

El proyecto está clasificado como Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo (PEELP), lo que implica un desembolso mínimo de US$2.000 millones hasta fines de 2028. Para la operación diaria, se prevé un movimiento logístico significativo: unos 70 camiones de arena por día, cada uno de 30 toneladas, con suministro principalmente desde Entre Ríos; en total se estiman 2,1 millones de kilos de arena trasladada hacia el yacimiento.

La extracción mediante fracturación hidráulica demanda volúmenes de agua considerables: aproximadamente 12.000 metros cúbicos de agua al día (unos 12 millones de litros) para sostener la estimulación del yacimiento.

El Trapial cuenta con un aeródromo propio, y la operación de Chevron se apoya en servicios de transporte aéreo para trasladar a unos 350 trabajadores, entre17 directos e indirectos, evitando un viaje de 255 kilómetros desde la ciudad de Neuquén y reduciendo el tiempo de desplazamiento. En el campamento del yacimiento hay instalaciones deportivas, como canchas de fútbol de césped sintético y de pádel, para el personal.

En el plano corporativo, Chevron figura como una de las mayores petroleras integradas de Estados Unidos, con operaciones que abarcan la explotación y la refinación. En 2023 la empresa consolidó su portafolio dividiendo sus activos entre explotación convencional y no convencional para gestionar mejor su actividad global.