En Argentina, existen múltiples vías para obtener dólares, cada una con características y riesgos propios. El dólar contado con liquidación (CCL) surge de operaciones en las que se compran papeles del mercado local y se venden en el exterior, permitiendo girar divisas para atesoramiento.

Entre las opciones formales, la vía denominada “dólar tarjeta” agrupa el tipo de cambio oficial más un recargo adicional. Específicamente, se suma un 30% vinculado al anticipo de Ganancias, y, según la última referencia, ese recargo acumulado podía llegar al 60% hasta el 22 de diciembre de 2024. Este valor rige para cualquier compra de bienes o servicios en el exterior mediante tarjeta de crédito o débito, incluyendo suscripciones como Netflix o Spotify.

Otra alternativa es el dólar cripto, que opera fuera del sistema cambiario regulado. En este camino, los ahorristas pueden comprar o vender dólares a través de plataformas de criptomonedas, utilizando criptomonedas para realizar las transacciones. En Argentina, las stablecoins —DAI, USDT y USDC— son herramientas habituales por su paridad relativamente estable con el dólar, aunque su uso implica mayores riesgos y volatilidad debido a la naturaleza del mercado cripto.

En el mercado de billetes, existen referencias a los billetes de US$100 con distintas características, conocidas informalmente como “cara chica” y “cara grande”. Los primeros son billetes emitidos antes de 1996 con la imagen de Benjamin Franklin en una escala menor; los “cara grande” son las series más recientes. Aunque el mercado formal (bancos y casas de cambio autorizadas) busca billetes nuevos, persiste la demanda de estas variantes menos comunes.

Para operar en cripto, el proceso típico implica registrarse en una plataforma digital, deposits de pesos o dólares en la cuenta y, a partir de ahí, realizar compras o ventas de dólar cripto.

El dólar MEP (Mercado Electrónico de Pagos) se obtiene por medio de la compraventa de acciones o bonos. La particularidad es que las divisas resultantes se depositan en el país, a diferencia de otros mecanismos internacionales.

En otro plano, la jornada electoral en Brasil enfoca las decisiones de inversores. Este domingo, los brasileños acudirán a las urnas para elegir a su próximo presidente. Las encuestas apuntan hacia una segunda vuelta entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, lo que amplía la incertidumbre en el escenario regional y podría afectar la dinámica de los mercados de Argentina, dada la estrecha relación entre ambos países.

La compra de dólar MEP se facilita desde el home banking y otras aplicaciones financieras, lo que la convierte en una opción atractiva para muchos ahorristas que buscan vía regulada para convertir pesos en divisas.

Por último, el riesgo país argentino cerró septiembre por encima de las 600 unidades, un dato que resume la tensión macroeconómica y el costo de financiamiento externo que atraviesa la economía local.