La Fundación Pensar advierte sobre una marcada desigualdad en el empleo privado registrado entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y varias provincias, donde la creación de empresas privadas parece estancada. Según el informe, la capital del país registra 14 veces más asalariados privados que Formosa, señal inequívoca de una distribución del empleo de mayor calidad que resulta difícil de replicar en territorios con menos nacimientos empresariales. En ese marco, muchos gobernadores tienden a sostener el gasto público como alternativa de generación de empleo.
El documento toma como ejemplo a Neuquén, impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta, y subraya que esa provincia tiene seis veces más asalariados privados registrados que Formosa tenía hace treinta años. Este contraste ilustra cómo la capacidad de atraer inversiones y crear empresas privadas se transforma en una ventaja para el empleo formal.
En cuanto al stock de empleo privado por cada 1.000 habitantes, el informe sitúa a la Ciudad de Buenos Aires en la cima con 485; Neuquén se ubica en 217. Eliminando BA, la dispersión entre las provincias es evidente: La Pampa 14; Santa Fe 13; Córdoba 12; Neuquén, Río Negro y Tierra del Fuego alcanzan 11; Formosa 3; La Rioja y Santiago del Estero 4. Estos números reflejan la baja densidad de empresas privadas en varias jurisdicciones frente a la concentración de sedes en la capital.
En lo que respecta a la dinámica reciente, el informe revela que ya lleva 13 meses consecutivos sin crecimiento del empleo privado de calidad, según SIPA. Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, solo tres provincias lograron crear empleo privado registrado: Neuquén, Río Negro y San Juan.
El análisis atribuye parte de la transformación productiva reciente a la estrategia de Milei, que favorece sectores como minería, energía y agronegocios en el interior, a la vez que aparecen pérdidas en industrias, comercio y construcción, especialmente en los conurbanos de las provincias más grandes. Los economistas Lucas Tettamanti y Bautista Santamarina, de Pensar, subrayan que la generación de empleo privado de calidad depende directamente de la existencia de empleadores privados.
La cobertura de densidad empresarial fuera de BA se ilustra en el ranking citado: BA concentra 39 compañías por cada 1.000 habitantes; sin la capital, La Pampa 14; Santa Fe 13; Córdoba 12; Neuquén, Río Negro y Tierra del Fuego 11; Formosa 3; La Rioja y Santiago del Estero 4.
En el plano comparativo internacional, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappalín, destacó en el 10° Foro de Pymes Italia–América Latina que Argentina, con 600.000 empresas, queda muy lejos de países como Italia (con 4 millones), a pesar de tener una superficie ocho veces mayor. A nivel regional, la UIA recuerda que Argentina tiene una empresa cada 80 personas, frente a Chile y Brasil, donde la relación es de una empresa cada 22; México, una cada 24; España, una cada 34. En números absolutos, Argentina tiene 600.000 empresas; Chile, 900.000; México, 5,5 millones; España, 1,4 millones, entre otros. Estas cifras refuerzan la idea de que el incremento del tejido empresario privado es clave para nutrir la inversión y, eventualmente, dinamizar el empleo privado de calidad.



