En una mezcla de firmeza y lectura estratégica del ciclo electoral, Milei comentó en París que, para disfrutar de un eventual salto económico hacia un periodo histórico favorable en 2028, Argentina deberá avanzar con su mandato y lograr la reelección. En este marco, el año 2027 quedó entendido como una etapa de continuidad operativa más que de grandes movimientos, ya que la atención se concentra en contener la volatilidad cambiaria y en bajar la inflación para luego sostener un crecimiento sostenido.
El ministro de Economía, Javier Milei, y su equipo reconocieron que el próximo año no traerá grandes soluciones de corto plazo. En ese escenario, destacaron la capacidad de respuesta ante posibles shocks: se mencionó la existencia de un entorno de contingencia con un total de hasta 75.000 millones de dólares para afrontar una corrida cambiaria antes de las elecciones. De ese monto, aproximadamente 40.000 millones serían compromisos de canje (swaps) con Estados Unidos y China. Llamó la atención que, pese a tratarse de instrumentos equivalentes, Estados Unidos no figure como parte de las reservas, mientras que China sí.
Durante las distintas agendas de la semana (CEO Summit, Argentina Week en París y Coloquio de IDEA), el equipo económico dejó claro que, salvo contadas excepciones, 2027 se limitaría a aguantar el temporal sin grandes avances estructurales. El objetivo inmediato es evitar una crisis cambiaria y, a la vez, encarar la inflación, que muestra señales de debilitamiento pero no de forma contundente. En septiembre, la inflación habría mostrado un rebote tras el 1,7% de agosto; algunas consultoras, como Equilibria, estiman que podría superar el 2% en el mes.
En el entorno regional, Brasil encara una elección presidencial entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, con el tipo de cambio y el riesgo país bajo observación, y la bolsa de São Paulo cerró con rendimiento positivo en el año; contrastes que subrayan la volatilidad regional frente a la situación argentina, que sigue ajena a ese dinamismo.
El mejor escenario para 2027, según la lectura oficial, proyecta crecimiento del 2,5%, impulsado por sectores que ya venían sosteniendo la actividad, consumo estable y una mejora marginal del crédito. Para sostener ese cuadro, es imprescindible evitar sobresaltos cambiarios y que la inflación continúa su descenso, idealmente por debajo de 2% mensual.
Fausto Spotorno, economista consultado por el equipo, señaló que, bajo el modelo que maneja, Milei podría obtener alrededor del 41-42% en la primera vuelta, lo que implicaría un ballotage y consolidaría la tensión en variables financieras. En su lectura, el dólar y el resto de las variables seguirían estando sometidos a presión, incluso en un escenario de menor volatilidad en otros frentes. Por ahora, el contexto económico continúa con señales mixtas y un claro sesgo a la cautela de cara al proceso electoral.



