En Argentina hay 283.948 empresas que mantienen deudas con bancos por 91 billones de pesos, monto que marca un crecimiento del 5,9% respecto de julio de 2025, según un informe de la consultora Investigaciones Económicas Sectoriales (IES Consultores) a partir de datos de la Central de Deudores del Banco Central (CENDEU).
Aunque el stock de crédito es mayor frente a un año atrás, la dinámica indica que desde enero el financiamiento en pesos para las empresas está detenido. Parte de esa inercia se explica por un fenómeno de rollover: firmas que capitalizan intereses de créditos ya vencidos y recurren a nuevos préstamos cuando no pueden cancelar la deuda.
“El crédito, en principio, estaría estancado por lo menos hasta fin de este año”, afirmó Federico Zerba, jefe sectorial de IES Consultores, y añadió que en los primeros meses del año que viene podría darse una reversión. Zerba señala que, si bien las estadísticas suelen mostrar expansión del financiamiento, en la práctica gran parte de ese crecimiento responde a la refinanciación de intereses; es decir, a la capitalización de deudas previas, fenómeno similar al que ocurre en el sector público.
No todas las empresas logran ese mecanismo o logran reducir la deuda. Algunas cierran en un contexto económico que se reconfigura favoreciendo a sectores ligados a la exportación y desfavoreciendo a quienes están orientados al mercado interno. Si para junio el crédito empieza a repuntar, señala Zerba, podría indicar que para el primer semestre del año siguiente la economía terminaría de transformarse, quedando las firmas que lograron sobrevivir y aquellas que quedaron fuera del circuito.
El informe privado advierte que la demanda general muestra estancamiento desde el último trimestre de 2025, tras una recuperación previa, y no logra superar el pico máximo registrado en 2018. Desde diciembre de 2025 el crédito apenas se incrementó 0,8% en términos reales.
En la comparación interanual, IES Consultores indica que la industria explicó el 93% del crecimiento interanual de la asistencia, con un aumento real del 17,9%; consumo masivo avanzó 13% y construcción 10,2%, contrarrestando la caída de producción primaria (-5,8%) y servicios (-4,2%).
Si se analiza la distribución del financiamiento por sectores, la industria concentra 34,2%; el sector primario 21,7%; servicios 15,8%; consumo masivo 15,4%; servicios financieros 9,1% y construcción 3,8%.
Por otro lado, el informe señala que el sistema financiero reparte el crédito de manera relativamente equilibrada entre los distintos tipos de bancos. Los privados nacionales alcanzan el 34,4% por 31,3 billones de pesos, los extranjeros sostienen el 32,6% por 27,4 billones y los bancos públicos 30,1% por 27,4 billones.



