Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), elaborado por las economistas Emilce Terré y Belén Maldonado, analiza la evolución macroeconómica y la disponibilidad de divisas. Con base en datos de la Oficina Nacional de Presupuesto del Ministerio de Economía y del INDEC, compilados por el Centro de Investigación del Ciclo Económico (CICEc), las autoras destacan que para hallar tres años consecutivos con resultado fiscal positivo y balanza comercial en superávit hay que remontarse al trienio 2006-2008.

En el periodo entre enero y agosto de este año, el gobierno acumuló ingresos fiscales por 120,7 billones de pesos y egresos por 107,4 billones, con un saldo contable de 13,3 billones. Si se restan los intereses de la deuda, el resultado positivo queda en 2,6 billones de pesos. Paralelamente, la balanza comercial cerró con un superávit de USD 18.380 millones, en términos constantes de agosto de 2026, el nivel más alto para ese tramo desde 2009 y el cuarto mejor registro desde el inicio de la serie en 1993.

El informe subraya que la balanza comercial lleva 33 meses consecutivos en terreno positivo, y que el mayor superávit mensual se dio en mayo de 2026, con USD 3.450 millones, la mejor marca desde mayo de 2009. Hasta agosto, las exportaciones sumaron USD 67.766 millones, con una mejora interanual del 17,5%.

Terré y Maldonado contextualizan estos resultados dentro de un marco histórico: durante los primeros años de la era kirchnerista, el debilitamiento real de jubilaciones y salarios públicos junto con un default de la deuda permitieron saldos fiscales y financieros positivos, mientras un dólar alto reducía las importaciones e potenciaba las exportaciones, en gran parte por el aumento de los precios internacionales de las materias primas. Este conjunto dio lugar a fuertes superávits de la balanza comercial y a una etapa de “superávits gemelos” que coincidió con el gobierno de Néstor Kirchner.

Cuando las condiciones externas dejaron de ser tan favorables, el tipo de cambio dejó de ser tan alto y los incrementos en jubilaciones, sumados al aumento en la cantidad y remuneración de empleados públicos, provocaron déficits fiscales crecientes, y los “superávits gemelos” dejaron de verse como una característica sostenida, aunque el relato kirchnerista quedó asociado a ese fenómeno. Los economistas de la BCR señalan que, hoy, los indicadores fibran con una dinámica distinta, pero el marco analítico resurge para interpretar el momentum reciente.