El Día de la Madre se celebra el domingo 18 de octubre y las tiendas buscan estrategias para dinamizar sus ventas en un contexto donde la demanda no despega. Se prevé que el nivel de compras sea comparable al del año anterior, aunque con una reconfiguración en la distribución por rubros debido al freno del crédito.
El panorama se complica por un deterioro real del salario registrado del sector privado, que en julio acumuló tres meses consecutivos a la baja. A esto se suma el aumento de la desocupación, tasas de interés altas, mayor morosidad y un incremento del empleo informal, cuyos ingresos promedio son 50,7% más bajos que los del sector formal.
Para los comercios, eso implica un desafío adicional en una fecha que habitualmente sirve para activar ventas. En esta ocasión, competirán frente a un consumidor más precavido y con menos margen para dedicar presupuesto a gastos no esenciales.
Matías Bolis Wilson, economista jefe de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), indicó que, hasta ahora, las promociones para el Día de la Madre no presentaron cambios relevantes respecto de otros años. Considera que las empresas podrían combinar descuentos y planes en cuotas, aunque la estrategia variará según rubro y región. “El mercado está muy atomizado. No hay una estrategia única. Lo que podría dar cierta coherencia es la oferta de los bancos”, comentó.
Bolis Wilson señaló que el consumo mostró señales de estancamiento en el último trimestre, pero aclaró que eso no implica necesariamente una caída de cara a 2026; se espera un repunte y un cierre del año con variaciones similares a las del PIB. Para el Día de la Madre no se esperan números muy distintos a los del año anterior.
El Semáforo de consumo de la Fundación Ecosur describió un comportamiento heterogéneo en los últimos tres meses: julio fue de fuerte deterioro, agosto mostró una recuperación parcial y septiembre presentó signos mixtos. En este contexto, la mejora general no se consolidó y persisten diferencias importantes entre rubros.
Además, podría haber cambios en la elección de regalos. El último informe de la CAC muestra que la canasta de consumo familiar frenó la transformación que inició el año pasado, cuando los bienes durables, como electrodomésticos, ganaron peso frente a los productos de consumo masivo. Esto está ligado al amesetamiento del crédito, ya que la demanda de durables depende de la disponibilidad de financiamiento. “Como no vemos una nueva expansión del crédito, no esperamos que estos productos se destaquen durante el Día de la Madre”, subrayó Bolis Wilson.
La CAC enfatizó que la dinámica de la oferta continuará girando en torno a descuentos, facilidades de pago y variaciones regionales, más allá de cambios drásticos en la composición de la canasta de consumo.



