La actividad registrada por las cuentas nacionales en el segundo trimestre y los datos de julio alimentan el temor de que la economía argentina esté llegando a dos trimestres consecutivos de caída, lo que, desde lo técnico, configuraría una recesión. Paralelamente, sigue abierta la discusión sobre qué serie mensual refleja mejor la evolución real: las desestacionalizadas o las de tendencia-ciclo.
Frente a este escenario, vale aclarar conceptos para entender por qué surgen discrepancias. Los indicadores de actividad se construyen a partir de relevamientos censales, que permiten estimar la participación de cada sector en el valor agregado total de la economía.
Tradicionalmente, los censos económicos se realizan cada diez años. En la Argentina, el último censo tuvo lugar entre 2020 y 2021, después de un lapso de 15 años, y hasta ahora solo se publicaron resultados preliminares sin disseminar la información clave sobre la generación de valor por ramas de actividad.
En consecuencia, los indicadores que el INDEC usa para Cuentas Nacionales, producción industrial y actividad de la construcción se sustentan en ponderaciones de más de dos décadas atrás (base 2004 con valores de 2003). Así, la composición de la economía y el peso relativo de cada sector quedaron fijados en el tiempo, lo que genera sesgos especialmente relevantes cuando hay cambios estructurales.
Además, cuando la economía experimenta transformaciones profundas y grandes diferencias de crecimiento entre sectores, las metodologías tradicionales tienden a subestimar el crecimiento o a sobrestimar la caída, al no reflejar adecuadamente el nuevo peso de las actividades dinámicas ni la caída de las rezagadas. Y la evolución de sectores emergentes que no captura la estructura de ponderaciones antigua puede agravar estos sesgos; por ejemplo, la economía del conocimiento aparece prácticamente ausente en las cuentas vigentes.
Una forma de mitigar estos sesgos es recurrir a índices encadenados (como las variantes encadenadas de Laspeyres o el índice de Fisher). Con ese enfoque, los ponderadores se actualizan anualmente con información disponible, reduciendo la distorsión de las series ante cambios estructurales y la aparición de nuevos sectores.



