Este mediodía, el Gobierno presentó la radiografía económica que proyecta para el año electoral. En el marco del proyecto de presupuesto 2027 remitido al Congreso, se prevé un crecimiento del PBI de 4% al año, con un dólar mayorista promedio de 1.847,6 pesos para diciembre y una inflación interanual de 18% en ese mismo lapso.
El Ministerio de Economía subraya que la prioridad es sostener el superávit primario. En la síntesis de la hoja de ruta, afirman que, de cara a 2027, mantener el equilibrio de las cuentas públicas se constituirá en la regla fiscal inalterable de la gestión, con la expectativa de cerrar por cuarto año consecutivo con excedentes en las cuentas públicas nacionales. Destacan que, en contexto de ausencia de default, se trata de un hecho inédito para el país.
Entre las proyecciones macro, el texto indica que el dólar mayorista terminará este año cerca de los 1.600 pesos y se moverá por debajo de los precios en 2025-2026? No: se refiere a que permanecerá por debajo de la inflación prevista para ese periodo, y que para 2027 se ubicaría en 1.847,6. Se espera, además, que la inflación de este año quede alrededor del 29% (conforme a lo que señalan analistas privados) frente al 10,1% previsto en el presupuesto anterior, y que tienda a desacelerarse durante el año electoral. En cuanto al crecimiento de la actividad, se prevé 3% para 2026 y 4% para 2027.
Promedios: la inflación promedio estimada es de 21,1% y la suba salarial promedio de 25,4%.
1) Este año, se presupuestó que el dólar mayorista promedie en 1.600 pesos; para 2027 se proyecta un salto a 1.847,6, es decir, una variación de alrededor del 15%, menor a la inflación prevista para ese periodo.
2) En inversión, el presupuesto para este año estima una caída de 2,1%. La inversión bruta fija acumula cuatro trimestres a la baja según estimaciones privadas, pese a los anuncios sobre el RIGI. Para 2027 se espera un aumento de 9,2% en ese rubro.
3) El consumo privado mantiene su expansión, con avances de 3,1% este año y 3,4% en 2027. Esto ocurre a pesar de la ralentización observada en el consumo masivo y de variaciones en sectores como la industria y la construcción. El consumo público, por su parte, caería 2% este año y, en el año electoral, subiría 0,6% respecto de una base baja de comparación.
4) La inflación cerraría este año en 29%, en línea con las estimaciones de analistas privados, y para el año electoral se proyecta una reducción a 18%. El texto contrasta estas cifras con la previsión anterior, que situaba la inflación en torno al 10,1% para este año, y señala la expectativa de una desaceleración durante el período electoral, a pesar del impacto de las elecciones de 2025.
5) El quinto punto del listado no quedó detallado en la versión pública difundida, por lo que no se puede precisar su contenido a partir de la información disponible.



