Cristiano Ronaldo, delantero de 41 años que milita en Al Nassr, abandonó de forma sorpresiva la concentración de la selección portuguesa a la víspera del encuentro ante Dinamarca por la Liga de Naciones. La situación podría derivar en una sanción de entre uno y seis meses y una multa económica, de acuerdo al Reglamento Disciplinario de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF).

Antes de esa salida, el equipo atravesaba días de tensión. Ronaldo fue titular en el triunfo 1-0 frente a Gales, correspondiente a la primera jornada del Grupo A4, pero no ingresó en la victoria 2-1 ante Noruega en Oslo. Al finalizar ese partido, el capitán se retiró del vestuario sin acompañar al resto de la plantilla en el saludo a la afición y, al día siguiente, no entrenó con el grupo.

Según el diario A Bola, el delantero pasó la jornada del martes en el gimnasio del hotel de concentración y no participó de la práctica en el campo, aunque permaneció en las instalaciones del complejo. En medio de la tensión, el presidente de la FPF, Pedro Proença, viajó a Copenhague, canceló un viaje previsto a Ponta Delgada para ver el encuentro de la sub-21 ante Gibraltar y se reunió con el entrenador Jorge Jesus y con Ronaldo.

De forma repentina, Ronaldo tomó su jet privado y abandonó la concentración tras escuchar la conferencia de prensa del entrenador. En ese tramo, se difundió una escena particular: Marca informó que hubo una "última súplica" en tierra, cuando Jesúas Jesus y Proença fueron tras él al aeropuerto para intentar convencerlo de quedarse en Copenhague junto al resto de la delegación. Sin embargo, el capitán mantuvo firme su decisión de marcharse.

El periodista Edu Aguirre, colaborador de Ronaldo y figura de El Chiringuito, relató en su programa que existió una reunión la noche previa entre Ronaldo, Jorge Jesus y Proença. Según su versión, Jesus pidió perdón a Cristiano por haberlo dejado esperando 30 minutos y por no haberle dado minutos, y prometió hacerse público para aclarar la situación. Aguirre indicó que Ronaldo se sintió traicionado y que esa sensación habría contribuido a su decisión de abandonar la concentración.