Franco Colapinto y Alpine buscan mirar hacia adelante tras el choque ocurrido en el Gran Premio de Azerbaiyán, que dejó a a él y a su compañero Pierre Gasly fuera de la prueba, al igual que al campeón vigente, Lando Norris. En la novena jornada previa al GP de Bahréin, que se disputará en Sepang, Malasia, el piloto nacido en Pilar habló con la prensa para detallar lo sucedido y las consecuencias internas.

Sobre las repercusiones dentro del equipo, Colapinto indicó que el equipo analizó el impacto del incidente y recordó la conversación que mantuvo con Flavio Briatore, quien en la previa había dejado entrever la posibilidad de tomar medidas internas contundentes. El piloto afirmó que la tensión se aclaró tras un intercambio entre él y Norris, y que asumió la responsabilidad por la maniobra. Además, sostuvo que el episodio no altera los planes de Alpine respecto de su continuidad en la escudería. En su balance, mencionó el eco en redes sociales, el respaldo recibido de Verstappen y Russell, y la primera reacción de Norris, quien había pedido la suspensión de una carrera.

La maniobra en Bakú fue el centro de la conversación. Al ser consultado sobre si ese momento representaba el peor de su trayectoria en la Fórmula 1, Colapinto respondió que no, subrayando que hay momentos difíciles, pero que lo importante es mantener la unidad, crecer y mejorar como piloto y persona. Describió la situación como un bloqueo y un error simple, algo que a muchos les ha pasado; para él, acabó costándole puntos importantes. También destacó que había que aprender de la experiencia y que, pese a lo ocurrido, seguía entusiasmado por competir en una pista nueva y desafiante.

En cuanto al análisis con Briatore y los líderes de Alpine en Enstone (Oxfordshire, Reino Unido), el joven piloto enfatizó que Briatore, reconocido por su capacidad para gestionar estas situaciones, es una figura clave para fortalecer al equipo. Colapinto afirmó haber confiado en su líder y recordó que, pese al disgusto inicial, no existía intención de perjudicar al proyecto; asumió la responsabilidad y destacó que el equipo mantuvo el rendimiento y el rumbo. Reiteró que las conversaciones fueron negras de las charlas técnicas y que, aunque hubo molestia, no hubo cambios en los planes de futuro.

Por último, negó que Briatore estuviera decidido a sacarlo de la Fórmula 1 y aseveró que Alpine siguió trabajando a pleno en su fábrica, sin modificar la planificación para el binomio de cara a las próximas carreras. El propio Colapinto cerró asegurando que, pese a la mala racha, el objetivo es continuar evolucionando dentro de la disciplina y del equipo.