A partir de octubre, las jubilaciones y pensiones serán ajustadas conforme al índice oficial del INDEC, que arroja un incremento general del 1,66%. Sin embargo, por el efecto del bono de hasta 70.000 pesos que perciben los haberes mínimos y que permanece congelado desde marzo de 2024, casi la mitad de los jubilados y pensionados verá una suba menor: 1,43%. A su vez, el incremento para la PUAM (Pensión Universal al Adulto Mayor) queda en 1,37% y para las Pensiones No Contributivas (PNC) en 1,34%.

Los montos muestran ese des cierre entre el bono y el ajuste puro. En septiembre, el haber mínimo con bono asciende a 498.633 pesos (428.633 más 70.000). En octubre sube a 505.748 (435.748 más 70.000), lo que representa un aumento del 1,43%.

La PUAM, que corresponde al 80% del haber mínimo, pasa de 412.907 en septiembre (342.907 más 70.000) a 418.599 en octubre, con un incremento de 1,37%. Las Pensiones No Contributivas suben de 370.043 en septiembre (300.043 más 70.000) a 375.023 en octubre, es decir, 1,34%.

En el extremo superior, el haber máximo registró un alza de 2.932.174, pasando desde 2.884.295, un incremento de 1,66%.

Contexto inflacionario y poder de compra
Entre enero y agosto de este año, la inflación interanual fue del 21,3%. Aun así, el haber mínimo total pasó de 410.880 a 489.776, lo que implica un avance del 19,2% y una pérdida de poder adquisitivo respecto de años anteriores.

El bono sigue congelado; si se actualizara junto con el resto de los haberes, su valor teórico sería de 226.903 pesos. De este modo, el mínimo total de octubre podría haber llegado a 662.651 (435.748 más 226.903). En consecuencia, el bono habría perdido casi el 70% de su valor desde que fue congelado.

La afectación por la congelación no es menor: afecta a cerca de la mitad de los jubilados del SIPA (aproximadamente 3 millones) y a otros 1,5 millones que cobran PUAM y PNC. Con el Bono congelado, los perceptores de haberes mínimos quedan expuestos a la inflación cada mes.

Con el paso del tiempo, el peso del bono dentro del haber mínimo fue menguando: pasó de representar 52% en marzo de 2024 a estimarse en torno al 15% en octubre. Si se mantiene la congelación, esa proporción continuará disminuyendo hasta volverse prácticamente insignificante sobre el total de las prestaciones.