El ministro de Seguridad de la provincia, Javier Alonso, defendió la política de seguridad aplicada en Buenos Aires y desmintió que existan áreas sin cobertura policial. Aseguró que, frente a episodios de robos, entraderas y tiroteos en diversos puntos del conurbano, los indicadores de violencia muestran una evolución favorable en los últimos años.

Alonso comparó las estadísticas históricas para ilustrar la caída: hace 20 años la provincia rondaba los 2.700 homicidios por año; una década atrás, el registro se movía cerca de 1.700; desde que está al frente de la cartera, el promedio ronda las 800 víctimas anuales, con 780 el año pasado y 740 en 2022, valores que consideró muy bajos.

Atribuyó esa evolución a una mayor coordinación entre municipios, la Policía Bonaerense, fiscales, jueces y los sistemas de monitoreo. “Lo característico fue alinear los esfuerzos de los gobiernos municipales con el gobierno provincial, la actuación policial con el monitoreo de cámaras y la articulación con jueces y fiscales mediante múltiples mesas de coordinación”, sostuvo.

Sobre la presencia policial en todo el territorio, recalcó que no existen zonas sin vigilancia. Explicó que los intendentes pueden conocer la ubicación de cada patrullero mediante GPS y gestionar los tiempos de respuesta ante llamadas al 911.

Para el ministro, el homicidio es uno de los principales indicadores para evaluar la seguridad. “Es el punto de llegada y la cifra más clara; cuando bajan los homicidios, suele haber correlación con la reducción de otros delitos”, afirmó.

En cuanto a La Matanza, uno de los distritos más complejos, subrayó el despliegue operativo: en ocho meses, 4.600 personas fueron detenidas y hay 400 vehículos patrullando allí.

También señaló una caída del robo automotor: según sus cifras, se redujo un 41% entre 2024 y 2025 y volvió a bajar un 15% entre 2025 y 2026. En homicidios en ocasión de robo, indicó que pasaron de 24 en 2024 a 18 en 2025 y 14 en lo que va de este año; en septiembre, afirmó, hubo un único homicidio en esa modalidad.

Alonso vinculó parte de los problemas de seguridad de ciertos barrios con pobreza, desigualdad y falta de infraestructura, mencionando intervenciones en Puerta de Hierro y San Petersburgo. Además, cuestionó la falta de recursos nacionales para combatir el narcotráfico y comentó sobre la interna del peronismo y el futuro político de Axel Kicillof.