Este lunes 7 de septiembre, el dólar minorista cotizó a 1.528,60 pesos para la venta, de acuerdo con el promedio diario informado por el Banco Central. A pesar de la apertura del cepo cambiario, el dólar tarjeta continúa con un recargo del 30% sobre el precio oficial como anticipo del Impuesto a las Ganancias. Los valores corresponden al cierre reportado por las entidades ante el BCRA.
En paralelo, quien quiera operar en el mercado de cripto para acceder a divisas debe abrir una cuenta en una plataforma digital. Con el registro, la persona transfiere pesos o dólares a la app y realiza la operación de compra o venta de dólar cripto.
Entre las opciones para acceder al dólar en Argentina, la compra de dólar MEP puede hacerse desde el home banking y en otras aplicaciones financieras.
Movimientos y señales de política cambiaria. El 28 de julio, cuando el equipo económico fijó el tipo de cambio de una letra atada al dólar, se envió una señal clara: el Banco Central interrumpió una cadena de 135 ruedas consecutivas de compras de divisas y el Tesoro vendió nearly US$150 millones en el mercado cambiario. Tres semanas después, el miércoles 19 de agosto, la tasa entre bancos promedió por encima de 28% anual. En respuesta, el Gobierno ajustó el instrumento: el Banco Central inyectó 1,3 billones de pesos comprando títulos, la tasa cedió y el dólar mayorista superó la marca de 1.500. Este movimiento no fue un error de cálculo, sino una decisión deliberada.
Desde la óptica macro, la situación obedece a un principio básico de economía abierta: con controles de capital restringidos, no es factible fijar simultáneamente el precio del dólar y el precio del dinero. Mantener un tipo de cambio estable implica aceptar movimientos del dólar; si se busca anclar la tasa, el dólar deberá moverse. En la práctica, el esquema mezcla flotación con una tasa endógena, y el equipo oficial indica al mercado el rango que considera cómodo.
El dólar cripto funciona como una vía alternativa para acceder a divisas mediante criptomonedas, un camino que cobra relevancia ante la volatilidad cambiaria. En especial, las stablecoins como DAI, USDT y USDC buscan mantener paridad con el dólar para aportar estabilidad relativa en un entorno de constantes vaivenes.
Operar fuera del sistema cambiario tradicional implica mayor riesgo y especulación, aunque algunos ahorristas lo ven como cobertura frente a la inflación y a la inestabilidad económica.
Por último, en el terreno físico, existen diferencias entre billetes estadounidenses. Los llamados billetes “cara chica” son las notas de US$100 fabricadas antes de 1996, con la cara de Benjamin Franklin en un tamaño menor que en las series actuales. En contraste, el mercado formal, conformado por bancos y casas de cambio habilitadas, continúa lidiando con demandantes que buscan billetes estadounidenses, pero prefieren las versiones más nuevas, las denominadas “cara grande”.



