La australiana Joanna Wietrzyk, considerada campeona mundial en su división, disputó la prueba Pro Women de Hyrox en Beijing, una modalidad que combina ocho kilómetros de carrera con ocho estaciones de ejercicios de fuerza y resistencia. A pesar de presentar una incontinencia gastrointestinal antes de completar la mitad del circuito, la atleta decidió seguir adelante y culminó la carrera, enfrentando el resto del recorrido con restos de materia fecal en su cuerpo.

El resultado le otorgó la victoria entre 152 competidoras de su categoría, con un tiempo oficial de 1 hora, 1 minuto y 23 segundos. Tras cruzar la meta, recibió atención médica y publicó en su cuenta de Instagram una foto desde una camilla acompañada del mensaje “Una victoria es una victoria”, publicación que luego eliminó ante las críticas recibidas por haber continuado en la prueba. En las imágenes compartidas por redes chinas e internacionales se la vio ejecutando ejercicios como remo, lanzamientos de balón medicinal y estocadas con saco de arena, lo que desató debate sobre las condiciones sanitarias de la competencia y los protocolos para interrumpirla.

A través de un comunicado posterior, la atleta de 24 años ofreció disculpas a China, a sus compañeros, a los espectadores y a los organizadores de HYROX, reconociendo que no debió haber seguido en pista. Aseguró sentirse en buen estado en el inicio y afirmó que, mirando atrás, habría sido más prudente abandonar la prueba. “Asumo la responsabilidad por haber continuado y lamento profundamente el malestar que ello provocó”, señaló.

Wietrzyk insistió en que su actitud tuvo un impacto mayor que el propio rendimiento y subrayó que aprende de la experiencia. Aseguró que hay circunstancias en la vida que van más allá de competir y que es importante saber cuándo dar un paso al costado. Luego de la reflexión correspondiente, comunicó su decisión de retirarse de la carrera de forma retroactiva y de renunciar a los puntos obtenidos.

Posteriormente, la deportista agradeció a sus seguidores y a quienes la acompañaron, destacando el apoyo recibido y anunciando que tomará un tiempo para recuperarse y para reflexionar junto a su familia, lejos del ruido mediático. Las imágenes generaron un debate sobre las condiciones de seguridad y las normas para interrumpir una competencia, un tema que permanece bajo escrutinio tras el episodio.