Tras el atentado a balazos contra el oficial que protegía a la ministra Alejandra Monteoliva en la localidad de González Catán, La Matanza, volvió a aflorar el choque entre autoridades nacionales y bonaerenses por las responsabilidades en seguridad. En este marco, la discusión incluyó a Patricia Bullrich, quien responsabilizó al gobernador Axel Kicillof, y a Javier Alonso, titular de Seguridad en la Provincia, que señaló a la Nación y reclamó los fondos que, según él, le corresponden.

Alonso aseguró a La Nación+ que La Matanza figura entre los distritos con mayor impacto delictivo de la provincia, aunque resaltó que, según datos de la Procuración, el robo automotor con arma de fuego habría mostrado una baja en esa localidad. El funcionario destacó además que la Policía bonaerense detuvo a los dos motochorros implicados en el ataque al custodio de Monteoliva.

Frente a ese marco, el ministro de Seguridad de Kicillof pidió a Nación la devolución de los 750 mil millones de pesos que, desde su visión, le fueron quitados. Subrayó que el distrito está “trabajando con un esfuerzo enorme” y denunció que la provincia queda desbordada ante la ausencia de respaldo.

A su vez, Alonso argumentó que la caída de recursos para la seguridad federal condiciona decisiones políticas como la de Bullrich, quien recientemente dejó el Ministerio de Seguridad Nacional para presentarse como candidata a senadora por La Libertad Avanza (LLA). Según el funcionario, si no llegan más fondos, la situación sigue limitado y podría explicar decisiones a nivel nacional.

Bullrich respondió en redes para expresar preocupación por la situación en la Provincia de Buenos Aires y La Matanza. En su post, afirmó que hay delincuentes con pedido de captura que disparan sin freno y que el distrito continúa enfrentando un “pase libre para delinquir”. Aseguró brindar apoyo a la suboficial mayor Farías de la PFA, a su familia y a toda la fuerza de seguridad, y afirmó esperar que estos delincuentes sean detenidos. Además, sostuvo que Kicillof debe “despertarse” y cuestionó la seguridad en el Conurbano, señalando que la gestión provincial parece más enfocada en una carrera presidencial que en la seguridad cotidiana.