MAR DEL PLATA. En el 62° Coloquio de IDEA, el presidente Javier Milei transmitió desde París, donde participa de la Argentina Week, un mensaje de paciencia para observar resultados de crecimiento y dejó entrever la posibilidad de buscar la reelección. Afirmó que 2027 será una fecha bisagra, al considerar que “los argentinos se juegan su futuro” y que las opciones son “la prosperidad o el pasado decadente”.
La exposición ocurrió durante una videollamada con Milei, acompañado por Santiago Mignone, titular de IDEA, y Fabián Kon, presidente del foro, y fue conducida por José Del Rio, director de Contenidos de LA NACIÓN.
Ante la pregunta sobre posibles adversarios de la oposición, el Jefe de Estado señaló que el verdadero rival es él mismo y afirmó no preocuparle de cara a un eventual escenario electoral. También dejó entrever, con tono irónico, que debatir contra un opositor de izquierda le resultaba poco relevante.
Sobre el horizonte político y económico, Milei afirmó que si asume para un segundo mandato en diciembre de 2027, Argentina podría enfrentar “los mejores cuatro años de la historia” o, en contrapartida, afrontar “la decadencia de los últimos 100 años”. En cuanto a la correlación de fuerzas tras las elecciones legislativas de octubre, pronosticó que, si el resultado mantiene la tendencia actual, el oficialismo podría contar con una mayoría en la Cámara de Diputados y acercarse a una mayoría en el Senado, con apenas dos o tres senadores más para completar ese piso.
Aseguró que, en caso de ganar, aceleraría el ritmo de las reformas: afirmó que la inflación podría ser atacada de manera contundente y que la economía repetiría un crecimiento significativo, con velocidades de cambio “únicas e irrepetibles en el mundo”. Subrayó que los procesos de transformación no son instantáneos y que requieren tiempo y disciplina.
El encuentro, seguido con atención por más de 800 empresarios, se extendió más allá de la media hora prevista, aproximadamente 20 minutos extra, con preguntas de los participantes. Al cierre, Milei recibió aplausos puntuales cuando respaldó la actuación de la Corte Suprema en un fallo sobre venta de tierras a extranjeros y, de paso, volvió a criticar a “la casta”. También respondió con una dosis de ironía sobre Bregman y Kicillof.
Durante la conversación, el Presidente reiteró su idea de que el crecimiento depende de un esfuerzo sostenido y recordó que, pese a las críticas de la oposición, confía en que Argentina puede transformarse con trabajo sistemático, duro y disciplinado. En ese marco, afirmó que, de sostenerse ese rumbo, la Argentina podría, en 30 a 40 años, consolidarse como una potencia semejante a Estados Unidos. Entre los logros que enumeró figuró la reducción de la inflación, a la que, según su lectura, habría disminuido entre un 90 y un 95% en función del punto de partida de su gestión.



