En línea con la estrategia de reducir el gasto público que impulsa la actual administración, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) anticipa un ajuste que, si se cumplen las condiciones actuales, alcanzará 14 puntos porcentuales del PIB al cierre de los primeros tres años de Gobierno. El estudio, elaborado por Nadín Argañaraz, analiza el gasto devengado de la Administración Pública Nacional (APN), que concentra aproximadamente el 85% de las erogaciones del Sector Público Nacional, de cara al proyecto de presupuesto nacional para 2027, cuyo envío al Congreso está previsto para el 15 de septiembre.
Bajo la hipótesis de que la reducción real observada hasta agosto se mantenga durante el último trimestre, el Iaraf estima que el gasto primario de la APN cerrará 2026 en torno al 12,4% del PIB. Esto implicaría una caída de 5,4 puntos porcentuales frente a 2023 y, en tres años, acumularía una baja total de 14 puntos. En 2024 la caída fue de 4 p.p. y en 2025, de 4,6 p.p. Argañaraz explicó que se trata de un “análisis contrafáctico” desde una óptica económica: si 2023 se hubiese mantenido, el gasto habría sido 14 puntos más alto; “el gasto es un flujo”, afirmó el economista a este medio.
La evaluación acumula la evolución entre 2023 y 2026 y, al agosto de 2026, el gasto primario devengado de la APN registra una caída real del 32% respecto del mismo periodo de 2023. El ajuste comenzó desde el inicio de la gestión, con una baja del 19,4% en enero, se profundizó al 27,5% en febrero y se mantuvo entre el 31% y 32% a partir de marzo, un comportamiento que el informe describe como significativo y sostenido.
Desglosando por partidas, las mayores bajas reales en los primeros ocho meses fueron:
- Transferencias a otras entidades del Sector Público Nacional: 23,6% del total del gasto primario. El informe señala que casi una cuarta parte de la reducción real se explica por la disminución de transferencias a Empresas Públicas y Fondos fiduciarios, considerando que no se recortó directamente el gasto de esas entidades, sino las transferencias corrientes.
En el extremo opuesto, jubilaciones y pensiones mostraron la menor caída (-8,2%), mientras que los rubros de personal (-28,9%) y ayudas sociales a personas y asignaciones familiares (-30,6%) se ubicaron muy cerca del resultado global del gasto primario.



