La Argentina afronta un nuevo salto en la pobreza, de acuerdo con declaraciones oficiales y estimaciones de analistas que siguen la realidad socioeconómica. En los primeros seis meses de 2026, se estiman 1,7 millones de personas que serían añadidas a la población pobre. Si se toma desde el último tramo de 2025, cuando el proceso de suba comenzó, el total de新增 pobres asciende a 2,9 millones, lo que elevaría el total de personas por debajo de la línea de pobreza a 15,1 millones.
El Gobierno admitió el avance ante LA NACION y adelantó que la pobreza podría haber aumentado entre 30% y 31% de la población en ese periodo, lo que representaría un ascenso de entre 2 y 3 puntos porcentuales. Remarcaron que, pese a la magnitud, se trataría de una subida “temporal”.
Expertos consultados advierten que, en la primera mitad de este año, se consolida la ruptura de la tendencia a la baja observada al cierre de 2025: la pobreza dejó de descender. No obstante, señalan que no hay una certeza de que este repunte se vaya a sostener en el tiempo, especialmente si se mantiene la desaceleración del Índice de Precios al Consumidor (IPC) observada recientemente.
En agosto, las canastas de pobreza que definen el umbral se ubicaron por encima de la inflación, lo que sugiere que retomar la caída podría no ser inmediato. Además, persisten 13 meses consecutivos de retracción en el empleo privado registrado, según el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), a la vez que continúa la creación de unos 500.000 empleos informales y cuentapropistas desde 2023. Las estimaciones privadas indican que la recuperación de los ingresos de los ocupados habría perdido velocidad.
El Instituto Nacional de Estadística y Cores (INDEC) difundirá la cifra oficial de pobreza e indigencia del primer semestre de 2026 con la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) el 24 de septiembre, según su calendario. En los primeros dos trimestres de 2025, las tasas de pobreza para las personas fueron de 31,6% y 28,2%, respectivamente.
Históricamente, entre 2024 y 2025, la mejora de ingresos y la caída de la inflación llevaron a una reducción importante de la pobreza, con unos 12,9 millones de argentinos que dejaron de estar por debajo de la línea; el Gobierno sostiene que 14 millones fueron sacados de la pobreza. Si se toma el periodo desde el final de la última etapa del gobierno peronista hasta la actualidad, la caída neta sería de alrededor de 2,2 millones, según datos oficiales. El Ejecutivo plantea que las primeras medidas del plan de estabilización —ajustes de precios relativos, tipo de cambio y tarifas— deben atribuirse al legado heredado y no al Milei, lo que alimenta un debate sobre la interpretación de la gestión económica.



