La sociedad Vía Navegable Argentina (VNA), formada por la belga Jan de Nul y la firma argentina Servimagnus, inició formalmente este jueves 10 de septiembre su operación al frente de la Vía Navegable Troncal (VNT), conocida popularmente como la Hidrovía, en el Paraná.
Tras completar el proceso de licitación y la firma del contrato, Jan de Nul y Servimagnus quedaron a cargo de una infraestructura estratégica que agrupa alrededor de 60 terminales portuarias y que moviliza aproximadamente el 80% de las exportaciones argentinas, conectando la producción del país con los mercados internacionales.
El estreno de la nueva concesión representa un beneficio directo para los usuarios de la vía, especialmente para los exportadores: la tarifa de peaje se reducirá en 13,5%, pasando de US$ 4,30 por tonelada de registro neto (TRN) a US$ 3,80. Según estimaciones del sector, este ahorro logístico podría situarse entre 375 y 456 millones de dólares por año para la agroexportación, fortaleciendo la competitividad de los puertos del Gran Rosario y del litoral.
Este primer impacto se enmarca en una etapa orientada a aportar mayor eficiencia y previsibilidad a toda la cadena logística y productiva, indicaron las empresas.
De cara al corto y mediano plazo, se prevén mejoras en las condiciones de navegación a través de tareas de dragado, redragado, señalización y ampliación de la vía, incorporando tecnología, innovación y conocimiento para modernizar la operación, garantizar un tráfico más seguro y facilitar el movimiento de mayores volúmenes de carga, con menores tiempos y costos.
La sociedad Vía Navegable Argentina gestionará la Hidrovía durante los próximos 25 años y podría destinar inversiones por unos US$10.000 millones en ese periodo para modernizar la vía fluvial.



