En el Gran Premio de Azerbaiyán, Franco Colapinto protagonizó un error en el reinicio tras la neutralización causada por un choque del piloto Alex Albon contra el muro del circuito urbano de Bakú. La caída de la bandera verde coincidió con un momento en el que los monoplazas, tras una primera mitad con distancias relativamente estáticas y pocos sobrepasos, entraron en una fase de mayor pelea por posiciones.
Con la salida del Auto de Seguridad en la vuelta 36, los autos quedaron muy cercanos entre sí y surgió la oportunidad para intentar avances. Colapinto, que marchaba en décima posición, buscó ganar terreno por el interior de una curva, pero la ejecución de la maniobra no se dio como esperaba.
En el momento de la maniobra, el Alpine de Gasly recibió el golpe por el costado izquierdo, y ambos coches quedaron cruzados en la pista. La colisión terminó involucrando también al McLaren de Lando Norris, que no logró evitar el impacto resultante.
Tanto Gasly como el vigente campeón del mundo quedaron eliminados de manera inmediata. Por su parte, Colapinto logró regresar a la pista, pero pronto verificó que su coche también estaba dañado. El argentino entró a boxes para un chequeo y, tras la revisión, los mecánicos detectaron daños en la parte trasera, por lo que Alpine decidió no hacer volver al coche a la carrera.
De este modo, abruptamente y con gran frustración, se esfumaron las esperanzas de Alpine de sumar puntos en una prueba que se presentaba favorable para ambos pilotos del equipo francés. Norris también abandonó como consecuencia del incidente, cerrando una jornada en la que Alpine perdió la oportunidad de cosechar rendimiento en Bakú.



