El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, indicó que Washington podría recurrir de nuevo a sus herramientas para apoyar al gobierno de Javier Milei ante eventuales turbulencias en el mercado cambiario argentino, una posibilidad que ya fue utilizada en el marco de las presiones cambiarias de 2025. La afirmación fue planteada durante una conversación con Axios, en la que el funcionario defendió la intervención que tuvo lugar en Argentina el año pasado y situó el análisis en un contexto de incremento del riesgo país, por encima de 650 puntos, dudas sobre el programa económico y señales de estancamiento.

Bessent conectó la seguridad económica con la seguridad nacional y, al referirse a una intervención futura, citó a Argentina como ejemplo. Señaló que la relación geopolítica entre ambos países y las reformas argentinas justifican acciones para proteger intereses estadounidenses ante eventuales descalabros financieros preelectorales, al igual que ocurrió en el pasado con el uso del balance de EE. UU. para generar respaldo.

Según explicó, los swaps entre bancos centrales permitieron al gobierno de Milei acercarse a las elecciones, contribuyendo a la estabilización del país y, a su juicio, provocando un posible cambio regional. Aseguró que esa experiencia podría repetirse si se da una nueva necesidad, dejando entrever que no ve obstáculos para una actuación similar.

En septiembre de 2025, Bessent anunció un acuerdo con Argentina que contemplaba un swap de monedas de hasta US$20.000 millones con el Banco Central, con el objetivo de ampliar el poder de fuego frente a la dolarización y a las presiones cambiarias.

Este año, pese a que no hay comicios, el panorama financiero argentino presenta señales de estrés. El riesgo país alcanza niveles altos para un periodo de 10 meses, encareciendo el financiamiento y planteando dudas sobre la capacidad de conseguir los dólares necesarios para atender los vencimientos por US$25.000 millones que vencen en 2027.

Tanto Milei como Luis Caputo, en las últimas jornadas, mencionaron disponer de una “bazooka” de dólares para enfrentar posibles tensiones el próximo año, estimando un total cercano a US$75.000 millones. Este monto incluiría reservas y swaps con China y con Estados Unidos.

Recientemente, el ministro de Economía afirmó que una eventual dolarización preelectoral podría exigir alrededor de US$7.000 millones adicionales, con el objetivo de transmitir a inversionistas una capacidad suficiente para enfrentar una eventual corrida cambiaria.