Un fallo de un jurado en Nuevo México concluyó que Meta, la matriz de Facebook, engañó a 70 millones de usuarios respecto a sus prácticas de privacidad y a la protección de datos personales, en el marco del caso Cambridge Analytica. A partir de este veredicto, el juez Francis Mathew deberá fijar las sanciones civiles, mientras la Fiscalía del estado pretende obtener la pena máxima y exigir cambios en la gestión de la información de los usuarios.

El proceso se originó tras una demanda presentada en 2021 por el fiscal general Raúl Torrez, basada en acusaciones de que Cambridge Analytica accedió a datos de millones de usuarios sin su consentimiento a través de una aplicación de terceros. La fiscalía afirmó que Facebook engañó a los residentes de NM sobre la manera en que compartía datos con terceros y sobre la aplicación de sus políticas frente al discurso de odio y la desinformación.

Meta, por su parte, negó haber vendido información de sus usuarios y sostuvo que las declaraciones cuestionadas fueron presentadas fuera de contexto. En EE. UU., los jurados están compuestos por ciudadanos elegidos en la jurisdicción donde se realiza el juicio y suelen entender el idioma inglés.

El fallo señala que Meta violó repetidamente la Ley de Prácticas Desleales de Nuevo México. El jurado consideró engañosas 26 de las 29 declaraciones presentadas por la fiscalía, incluidas las vinculadas con los datos de los usuarios, el discurso de odio y la desinformación. En cambio, rechazaron las acusaciones de que la empresa engañó a los consumidores con respecto a sus esfuerzos para eliminar contenido dañino y a sus prácticas de verificación de datos.

El juez Mathew deberá determinar las sanciones, ya que el veredicto estimó más de 43 millones de infracciones, calculadas en función de las personas afectadas por las declaraciones consideradas engañosas. La legislación de Nuevo México permite imponer hasta USD 5.000 por infracción.

Un portavoz de Meta indicó que la compañía no comparte el veredicto y que seguirá defensándose ante lo que llamó distorsiones de su historial. “Las plataformas de Meta son foros para la libre expresión”, afirmó. “Tenemos el derecho, amparado por la Primera Enmienda, de gestionar estas plataformas de la forma que consideremos adecuada para los intereses de nuestra comunidad, lo que implica priorizar la libertad de expresión, proteger la información de nuestros usuarios y brindarles control sobre sus datos”.

Los abogados de la firma señalizaron durante el juicio que las declaraciones cuestionadas eran fragmentos seleccionados de forma arbitraria y que omitían el contexto en el que la compañía reconoció que su manejo de la privacidad y la desinformación había sido objeto de revisión.